Y sin pestañear, ha pasado más de medio año.

La semana pasada me preguntaron/comentaron/dejaron caer que quizás este blog no siga vivo… y no es algo que me haya planteado, pero sin darme cuenta hace más de medio año que no posteo nada.

Recuerdo que me cabreé gracias al Sr. Ministro de InJusticia, que posteé sobre la Ley de Tasas y otras mentiras, me quedó pendiente postear sobre el estado del bienestar y el estado del estar mejor, sobre los servicios fundamentales a dos velocidades, sobre la necesidad de tener un seguro médico privado en Madrid por el miedo que dan las reformas que están tirandonos sobre la cabeza… También recuerdo que este era un blog personal, en el que rara vez me iba metiendo en jardines, y ahora ya no sé qué es.

Supongo que no tengo la misma necesidad que antes de escribir… desde luego no tengo la misma cantidad de tiempo libre disponible, porque trabajo las mismas horas mucho más esparcidas a lo largo del día, tengo jornada partida incluso los viernes, y es un auténtico suplicio por la sensación de pasar la semana yendo de casa al trabajo y vuelta a casa y de descansar tirada sin aprovechar el tiempo de ocio el fin de semana. Apenas tengo tiempo ni ganas para leer, lo más que hago es engancharme enfermizamente a alguna serie y verla del tirón… poca historia más, eso y los videojuegos… que tampoco me tienen tan emocionada como hace un año. Ahora he descubierto uno nuevo que me flipa porque tiene vistas. Soy muy básica.

Supongo que esto seguirá así, que seguiré queriendo al blog, y no queriendo dejarlo morir, seguiré actualizando de vez en cuando… sobre todo con las wishlist de navidad Fnac… porque ahora voy a necesitar muchas más cosas que no puedo permitirme, supongo.

En estos momentos todo son suposiciones, porque estoy de vacaciones y no me apetece pensar en serio… así que hasta más ver, amiguitos.

Nueva temporada de series.

Suena: Summercat, de Billie the vision & the dancers

Han vuelto. Y han vuelto todas en martes. Esta semana ha sido el gran pistoletazo de salida de las nuevas temporadas de mis viejas series. Aunque hay una nueva a la que pretendo darle una oportunidad. Vamos a lo que vamos.

Aviso, en Californication hay un trozo con letra blanca, spoiler, cuidado, si queréis leerlo podéis seleccionarlo, pero cuidado porque ahí está. En el resto… creo que no digo nada nuevo, así que los spoilers a vuestro riesgo, que es que yo ya las he visto.

Quinta temporada de Cómo conocí a vuestra madre. Empieza… como siempre. Parece que no ha pasado el verano, porque seguimos en el mismo punto que se quedó. Nada nuevo bajo el sol. Sit-com de cinco jóvenes neoyorkinos en edad de buscar parejas estables, uno de ellos obsesionado con encontrar al amor de su vida, ¿queda alguien que no sepa de qué va?

Cuarta temporada de Heroes. Empieza… mal. Para qué engañarnos. Previsible y desafortunado primer episodio de hora y media. Veremos lo que pasa, pero es una candidata a olvidar, por mucho que me pese, porque ha sido mi serie de bandera junto con la cancelada Pushing Daisies. La promesa que era la primera temporada de Heroes empezó a degenerar con la huelga de guionistas. La tercera temporada empezó a ser insostenible, no entiendo cómo no le han dado una muerte digna, pero seguiremos viendo hasta dónde llegan los poderes de Peter Petrelli y qué sucede con Nathan, Sylar, Noah, Claire y demás elenco.

Tercera temporada de Californication. Más de lo mismo. Hank Moody sigue siendo un crápula jodidamente sexy en California. Su hija al fin deja la preadolescencia para ser una puñetera adolescente problemática, como todas en determinada franja de edad. Y él se encuentra con que nadie compra su nueva novela… y necesita vivir, así que se hace profesor de universidad.

Tercera temporada de The Big Bang Theory. Empieza genial. Como siempre. Los cuatro frikis van evolucionando a seres sociales, y Penny va evolucionando a ser friki. Me encanta esta serie. Y paso de spoilearla, ni en blanco. Hay que verla y punto.

Nueva adquisición: The vampire diaries. Un vampiro vuelve a su pueblo natal, recuerda a su amor y necesita volver. De repente las cosas empiezan a complicarse, muertes, ataques de animales desconocidos… sabe Dios qué, el pueblo teme y hasta ahí puedo leer. Voy por el episodio dos y no sé si la seguiré entera o no superará los cuatro episodios seguidos. Me gusta menos que True Blood, claro que ésta está en parón.

Hay días y días.

Suena: Sin cadenas, de Los Pericos

De repente la cosa más absurda te saca de la rutina. Y te arranca una sonrisa y un pensamiento agradable. Y ganas de seguir sonriendo. Y te da igual que no salga el sol, que llueva, que se haya terminado el verano o que tus vacaciones vayan a ser de un fin de semana.

A veces parece que el mundo se cierra a tu alrededor, que te quiere devorar y no dejar nada. El cambio de temperaturas te afecta al carácter, por no hablar del resfriado absolutamente necesario en esta época del año. Te miras al espejo y te ves peor que nunca, te salen granos que no recordabas haber tenido desde los diecisiete.

Pero en el momento menos pensado te sale un plan que no sabes cómo saldrá, pero te apetece. Te hace sonreír y te ilusiona. Puede parecer una estupidez, porque tampoco es nada del otro mundo, pero significa un respiro, salir de la rutina, alejarse de la presión constante del no saber.

Y te pintas tu mejor sonrisa, y te arreglas la pestaña, y te pasas dos horas pensando qué ropa te vas a poner para acabar echándote encima lo primero que pillas porque llegas tarde. Por el camino te das cuenta de que has estado tan activa con todas las cosas que tendrías que haber hecho en cinco días y que has hecho en tan solo dos que no te ha dado tiempo a ponerte nerviosa, y eso es bueno, porque sabes que no vas a pasarte dos horas dándole vueltas a lo primero que pilles, presa de los nervios.

Además esta vez no hay motivos para temer. Un plan inocente con un amigo cualquiera no implica nada raro. Sólo es un respiro que te permites la licencia de tomarte a pesar de que, probablemente, no deberías hacerlo. Pero te da igual, porque tienes derecho a tu ración de tiempo libre. Sabes que es un tiempo valioso que te está cundiendo menos de lo que debería porque los nervios han hecho presa de ti. No es el fin del mundo, te dices.

Y luego, al volver a casa, con la cabeza inundada por la música que sale de tu mp3, te das cuenta de que es verdad. No era el fin del mundo. Pero quizás era el principio de un nuevo mundo, de afianzar algo que te gusta, de apuntalarlo bien. Un rato de reír, ganas renovadas para lo que te viene por delante, nuevas ilusiones, la promesa de más planes. Cosas absurdas dichas con una inocencia, fingida o no, que te hace reír cada vez que las recuerdas.

Y entonces descubres lo poco que necesitas para ser feliz. Una peli divertida, un rato agradable tomando unas cañas, buena charla y mejor compañía. Algún chiste malo, quizás, que te haga soltar la carcajada cada vez que lo recuerdes.

Hay que joderse, tres meses separan mis dos últimas no-citas, y jamás hubiera pensado que pudieran parecerse tan poco una a la otra. Y lo más curioso es que podría habérmelo esperado al contrario de como sucedió, pero ahora me alegro de haber sido gratamente sorprendida. Sé que esto es un nuevo principio con recuerdos más agradables que el que, inevitable e inconscientemente, terminó ayer a golpe de Rafa Pons, que siempre consigue poner una buena banda sonora a ciertos momentos. Por ejemplo éste silencio. Que sólo me recuerda cómo hice un nuevo amigo que me va a dar muchas alegrías y espero no equivocarme al pensar que muy pocas penas.  [Puede llevar a engaño, la canción habla de una historia de amor/desamor, extrapolar a bonita amistad espero que muy duradera] Es fantástico encontrar buena gente en la vida.

No me tengáis en cuenta el tono moñas perdido, por favor, que es que estoy otra vez saliendo a CasaMiMadre y yo creo que se me nota en que me pongo tontita perdida y sueño con lentejas 😀 (Es que mi madre hace muy bien las lentejas!!)

Pause

Suena: Lia, de Ana Belén.

Ahora mismo vivo en una pausa. No tengo ni idea de qué va a ser de mi vida, y hasta la semana que viene no voy a saberlo. Me muero de ganas de que pase esta semana, por saber algo más, pero de momento sólo puedo esperar.

Llevo más de una semana en CasaMiMadre, recibiendo todo tipo de mimos y amores, aunque no he tenido tiempo de disfrutarlos de verdad, porque estaba estudiando un montón. Mañana es el día bueno de verdad, que me voy de escaparates. Tengo un montón de ganas de ver qué se va a llevar en la nueva temporada, sobre todo en cuanto a zapatitos se refiere.

Por otro lado, el fin de semana ha sido demasiado tranquilo. Me he vuelto a cambiar el pelo… y ha pasado lo que tenía que pasar. Hasta aquí puedo leer. El viernes estaba muerta, pero me quedé hasta casi las cuatro de la mañana charlando por skype con mis frikiamigos, los mismos frikiamigos que este sábado van a degustar la maravillosa receta del pollo al curry japonés. Descubrí de nuevo lo agradable que puede ser charlar con alguien cuya voz te cautiva. Y lo maravilloso que es charlar con cuatro o cinco amigos, aunque tenga que ser a través de un programa de voz. Ahí se coció la megaorgía.

Como nueva madrileña que soy, me moría de ganas de una noche en blanco, y justo la de este año puedo disfrutarla. Aunque me han dicho que es una mierda porque como es gratis todo el mundo pa la calle. Nosotros vamos a celebrarla a nuestra manera, será en blanco por estar jugando a cosas frikis, tipo hombre lobo de casnosequé o jungle speed. Pero tengo que trabajar seriamente para conseguir que salgamos un ratito. Me muero de ganas de pasarme una noche de sábado hasta las mil bebiendo mojitos y charlando tranquilamente.

En realidad esta entrada es fruto de mi felicidad y mis ganas de divertirme, en la próxima quizás anuncie una remodelación… o quizás simplemente la lleve a cabo sin avisar 😀 que tengo ganitas de organizarme de otra manera. ¿Y vosotros? ¿Qué pensáis hacer el finde? ¿Hacéis planes con tanto tiempo?

¿Involucionamos?

Suena: Walk Away, de Tom Waits.

Pensamiento inconsistente: mi organismo tiene la puta manía de somatizarlo todo, ¿por qué? ¿por qué no puedo estar pirada como todo el mundo y dejarme de somatizaciones asquerosas?

El otro día andaba leyendo un post de Barbi, y pensando que la Cosmo de aquí no es tan lobotomizante. Pero ayer me compré la mini y aluciné en colores.

Vaya por delante que han cambiado a la directora. Y vaya por detrás que han debido poner a un robot o algo, porque la revista lo ha perdido todo. Llevaba comprando la cosmo desde los quince años. Tengo un montón de ellas en mi casa, “coleccionadas”, hubo un momento en el que me sacó de un apuro de cojones, y gracias a un reportaje sobre drogas que venía en ella saqué un nueve en ética en el instituto.

Tenía reportajes sobre trabajo, mas o menos interesantes. Ofrecía panoramas globales de las profesiones que más se solicitaban, y presentaba a profesionales de diversos campos explicando cómo habían llegado a ser lo que eran y en qué consistía su trabajo realmente. Había reportajes sobre moda, y había una agenda cojonuda con discos, libros, pelis, lo más destacado de ese mes culturalmente y luego lo típico, salud, cocina, decoración, horoscopo y reportajes divertidisimos sobre hombres y sexo. Ese tipo de reportajes que nadie se cree (al menos nadie que esté en pleno uso de sus facultades mentales). Yo me reía con la cosmopolitan. Y además un montón.

Ayer intenté leer la mini. No sé si es el tercer o el cuarto mes que está la nueva directora, pero joder, se ha dado prisa cargandose la revista.

– Consejos laborales, cómo comportarse en cinco situaciones en las que has metido la pata profundamente (llegar tarde, soltar tacos en una presentación, etc.)

– Consejos sobre dinero, cómo ahorrar mil euros en menos de 24 horas (llama a la compañia de internet y date de baja, luego busca bibliotecas con wifi, entra en la web nosecuantitos y haz un estudio de tus hábitos telefónicos para contratar a la compañía más barata, exige a tu casero que te actualice el IPC que este año es negativo, busca la gasolinera más barata….)

– Cien trucos de belleza

– Cómo estar más guapa

– Cosas de sexo que ellos saben y tu deberías copiar

– Vístete como tus personajes favoritos de Gossip Girl

– Etc.

Alucino. Creo que voy a tardar menos de lo habitual en reciclarla. Lo que no sé es a qué me voy a pasar, porque anda que no me he reido ni nada gracias a esta revistilla. Un montón de buenos momentos a la basura. Recuerdo cuando la leía con mis amigas del colegio mayor y nos descojonabamos de los consejos, y cuando ponían “cursos de mascuñol” y torturabamos al grupito de chicos para que confesaran cuanto de verdad había (máximo una expresión por curso). Los debates sobre los consejos de sexo y las que se habían lanzado a probarlos con sus parejas… todo eso se perderá como lágrimas en la lluvia…

Como no se pongan las pilas van a durar lo que un caramelo en la puerta de un colegio, al menos si pretenden dirigirse al mísmo público objetivo. Señores directivos de la cosmo, dejé de leer la superpop por algo, así que no me jodan.

Noticia de último minuto: un año después voy a borrar todas tus fotos. Capullo.

Fin de semana… ¿reparador?

Suena: Last Goodbye, de Jeff Buckley

Cita del día: We are all programmed to believe that if a guy acts like a total jerk that means he likes you. De la película He’s just not that into you (en España ¿Qué les pasa a los hombres? y en América Latina Simplemente no te quiere)

Pensamiento inconsistente: está claro. La película ha sido absolutamente reveladora: si un tío se comporta como un gilipollas no es que le gustes, es que es un gilipollas, aunque también puede suceder que le gustes, pero sin lugar a dudas estás ante un gilipollas, así que no descartes la posibilidad.

Me he pegado un fin de semana totalmente autocomplaciente, autocompasivo y reparador. He leído dos novelitas cortas que no voy a reseñar porque son placer culpable y además tengo una reputación que mantener. Me he dado todos los homenajes que he creído necesarios, desde no conocinar en todo el sábado, ni hacer la compra, ni nada que supusiera más esfuerzo que calentar y servir, he visto películas ñoñas perdidas, me he lamentado por mí misma, me he dejado caer hasta el fondo, y luego me he repasado unos mails de una web de belleza a la que estoy suscrita y he hecho un plan.

Después del patinazo imperdonable, de la mala hostia del profesor chiflado y de la gripe A que sólo ha sido un resfriado de verano que aún colea, hay que volver a poner orden en este desastre. Para empezar el fin de semana me vuelvo a ir a CasaMiMadre. Llevo muchos viajes a CasaMiMadre últimamente, y en Agosto pienso tomarme una semana de vacaciones, o al menos un fin de semana largo. Me gusta que mami me cuide y me de mimitos y cariños. Y además me tienen un regalito que ya les he pillado porque no saben dónde está el micro del inalambrico de casa XD. Además es el cumpleaños de un amigo, y voy a aprovechar para hacerme la tarjeta de sephora, porque tengo que comprarme una cremita, y de paso, al comprar su regalo, llego a la compra mínima. Al fin. Aunque tampoco es que sea muy santo de mi devoción, pero… es que no puedo resistirme a las tarjetas de fidelización de las perfumerías. Y menos mal que no hacen las zapaterías.

Por otro lado, el domingo lo dediqué a pegarme un baño de una hora más o menos, hasta quedarme arrugadita como una pasa, pero suave, limpia, hidratada, olorosa y con los pies como nuevos. Me levanté tarde y me salté el paso de desayuno con prensa, porque total, para lo que hay que leer, casi mejor no enterarse. Me vi Wanted, lo sé, placer culpable, pero es que me encanta. Luego salí a Sephora, me encanta que en el centro de la capi se abra todos los días del año, y como quien no quiere la cosa me pulí unos euros que… bueno, no tengo muy claro que pudiera disponer así de ellos. No pasa nada, porque era un regalo de cumpleaños y me reembolsan la mitad el viernes o el sabado xD así que no es muy grave, pero las seis perlas de baño de fresa eran para mí y sólo para mí. Y olían de muerte, igual de bien que el exfoliante, pero como tenían un 15% de descuento no ha sido grave. Además que una no se reinventa todos los días. Pensaba haber hecho algo más, pero estaba taaaaaaan perra que he pasado olimpicamente de todo. Muy mal, porque en cualquier momento tengo que mudarme y yo con estos pelos (maravillosos y divinos que me he aplicado mascarilla mientras me bañaba, así que ha tenido tiempo de hacer efecto).

En definitiva, ha sido un fin de semana para mí, para hacer lo que yo he querido y para estar conmigo misma, que me venía haciendo falta. De paso casi ha desaparecido por completo mi catarro (ole!! de esta no me muero de gripe A!!) y puedo reincorporarme a mis rutinas tranquilamente. Por otro lado, esperaré un par de días antes de dar por finalizado el proceso del que os hablaba en el post anterior, porque soy así de boba y aún guardo una pizquita de ilusión, o esperanza, o llamadlo equis, en un rinconcito muy oscuro y profundo de mí misma, pero no por nada, sino porque es complicado llegar hasta allí. En el momento en el que lo alcance habré pegado carpetazo a todo este asunto y podré sacudirme el polvo de encima.

Me encantan este tipo de días, que empiezan siendo autodestrucción, dan paso a la autocompasión y acaban en autocomplacencia y hedonismo puro y duro. Además hacen que mi humor mejore bastante. ¿Y a vosotros qué tal os ha ido el finde?

Aviso a navegantes: el post tiene saltos espaciotemporales porque ha sido escrito y programado a lo largo del fin de semana. Y sin releer para escribir, claro, que era fin de semana perezoso.

Variedades.

Suena: Princesa de cuento, de Vega.

Cita del día: entonces, ¿cuándo salimos de nuevo?

Pensamiento inconsistente: parece que si se hunde la casa uno de estos días es poco probable que me pille dentro… caray que movimiento xD

Ayer estuve en el estreno de Harry Potter y el Misterio del Príncipe. No pongo link ni reseña, ya la reseñaré dentro de unos días, cuando la gente haya tenido tiempo de verla y esas cosas, que ahora haría demasiados spoilers. Me encantó el ambiente, la sesión de las siete estaba bastante llena, había padres con sus crios, unas estampas muy familiares. En la fila de detrás teníamos a un grupo de adolescentes gilipollas que no se callaron ni un minuto, porque ¿pa qué? si total, estaban solos en el cine…

Encontré (y compré y pagué) un cargador para la batería de mi cámara digital… porque el mío se ha desvanecido en la nada. Y de paso compré un par de disquitos y una moleskine de hojas blancas, que la de hojas rayadas está para listas de la compra. Y es que me he propuesto ir apuntando ideas para algo que quizás tome forma en un futuro indefinido. Aunque fijo que al final pasa de largo, como tantas otras veces ha hecho.

El último disco de Vega fue una compra compulsiva, pero una de las mejores que he hecho últimamente, porque me encantan las letras, y me encanta el libreto, en el que explica de dónde salió cada canción y por qué la escribió, hasta cómo se siente respecto a ellas. Me encantan los triunfitos expulsados al principio, pero sobre todo ésta moza, que compone muy bien, y que además me hace sentir identificada con un montón de sus letras. Aish.

Por otro lado, ayer comentaba con una nueva ciberamiga que tenemos muchísimo mono de dados. Desde aquí quiero lanzar un mensaje a esos frikis roleros madrileños que tienen ganas de echar unos pero no tienen grupo o les queda hueco para más gente. Somos dos, pero aceptamos compañía y buscamos máster. Somos simpáticas y agradables, las dos hemos jugado antes, tenemos dados. Llamadnos, digo… dejad comentarios xD (Barbi, Desi, manifestaros por Dior, candidato a máster, te reconocerás porque el link te va a llegar por skype xD)

Y recordad, todas las mujeres tenemos una princesa dentro, lo que pasa es que algunas han olvidado que besaron a un par de sapos que no se convirtieron en príncipes (al menos) y alguna otra besó a un príncipe que en cualquier momento se pondrá a croar xD

Actualización de primera hora: clásico vampiro, tenemos máster. Pelu te adoro!