Soy parada.

Bueno, técnicamente aún no, pero no creo que falte demasiado, en cuanto vuelva de CasaMiMadre iré a apuntarme al paro, a ver si tengo más suerte que con los buscadores de empleo.

Ha llegado el día y me han dicho que no hay trabajo para justificar una nueva incorporación a plantilla, pero que me llamarán si la cosa cambia. Que les ha gustado mucho cómo trabajo. Pero yo sé que es mentira, porque el otro dia comentaron al jefe que estaban desbordados. Les gusta mi trabajo porque es practicamente gratis, me van a sustituir por otro becario al que van a explotar otros tres meses. Pero lo gano en salud. Retomemos la operación CV.

Desmotivación suprema.

Acabo de llegar hace un rato del trabajo, y al leer los nuevos comentarios de la entrada anterior me he puesto a llorar.

Al salir me he vuelto en autobus, me siento demasiado débil para venir caminando. Al pensar en lo mucho que estoy necesitando a alguien que probablemente ni se acuerda de mi existencia porque se lo está pasando de muerte y en lo defraudada que estoy sintiendome por no sentir que está cerca de mí en estos momentos tan jodidamente difíciles me he puesto a llorar.

He empezado a escribir este post y me he puesto a llorar.

No sé si lloro por la situación, por mi estado físico y emocional o por mi dignidad.

He hablado con mi supervisora y la he dicho que sé que se me termina el convenio, que me gustaría incorporarme y que me avise antes del jueves. Me ha dicho que hablará con el jefe.

Es mentira. No quiero pasar ni un puto día más ahí. Quiero recuperar mi dignidad, mi seguridad en mi capacidad profesional, mi no-tendencia al llanto… quiero vivir, por favor, no quiero tener que seguir sobreviviendo. Quiero volver a tener hambre, quiero volver a poder comer más que un yogur sin sentirme hinchada, llena e incómoda, quiero poder ir al rastro y comerme unas tapas sin pasarme el día sintiendome mal del estómago y preocupada por mi salud. Quiero volver a ir al gimnasio sin miedo a que me voy a poner a llorar en mitad del ejercicio, quiero volver a sonreir.

Además necesito evadirme, necesito salir de marcha, correrme una juerga como las que me corría cuando era feliz, agarrarme un pedal que me deje semiinconsciente, ligarme a un chico guapo que me vea como una mujer interesante y pasarme la noche retozando hasta que salga el sol y tenga que meterme en la ducha porque he quedado. Necesito recuperarme, es más, no sólo necesito recuperarme sino que necesito llegar a Min 2.0, versión mejorada. Pero sobre todo necesito dejar de ser una niñita insegura y llorosa y una maripenas.

Nunca pensé que una mierda de trabajo fuera a ser capaz de joderme tanto la vida, la autoestima y los nervios.

Angustia vital

Hace nada que he leído un post sobre odio a quejicas. Si no tienes ganas de leer un poco de pesimismo y frustración mejor que no sigas porque necesito desahogarme un poco bastante y este va a ser el sitio.

Hace un par de semanas que estoy hecha polvo. Pesimisma, sintiendome un fraude y un fracaso y con la espada de Damocles pendiendo sobre mi cabeza. Me levanto por purita fuerza de voluntad y aguanto las ganas de llorar durante la mañana porque no estoy dispuesta a dejar que me vean en este estado. A fin de cuentas es sólo un trabajo. Además es un trabajo bastante malo.

Llevo casi tres meses en un sitio con un convenio de prácticas con la escuela en la que hago un postgrado. Trabajo a media jornada y me pagan una mierda que no llega apenas ni para pagar las facturas, desde luego entre las facturas no se incluye el alquiler xD Estos son los antecedentes.

El primer mes y medio fue bastante bien, pero de repente me puse enferma. Me pillé un gripazo del copón y estuve una semana en mi casa, no de baja porque tampoco estoy de alta, pero sí con justificante médico. Pensabamos que iba a ser para tres días, pero el tercer día seguía con 38 de fiebre. Llamé para avisar y me cayó bronca por ponerme enferma. Y ahí empezó todo. Eso, la dejadez de un compañero y mi estupidez hicieron que las cosas fueran cada vez peor.

Ahora mismo vivo con una angustia vital en el pecho, no sé qué va a ser de mí, mi futuro es demasiado incierto y yo no puedo parar de llorar y de sentirme un fraude y una fracasada. Es una mierda, es una putada y me hace muchísimo daño estar así. Afecta a mi vida y mis relaciones personales y me hace sentir insegura. Además tengo la sensación de que estoy jodiendo algunas relaciones personales gracias a este asunto. Y eso por no hablar de mi salud, claro, que esa es otra, porque ahora mismo tengo la piel que da miedito, con unas rojeces que no son ni medio normales, y llevo tres días que como igual que si estuviera con una gastroenteritis galopante y no siento ni una pizquita de hambre.

Confieso que me da mucho miedo caer en una depresión. Y ya está. Por ahora es todo.

To be or not to be.

Y la duda existencial que me corroe es la siguiente:

 

¿Retomo el blog o me voy a uno anónimo a volver a empezar de cero? ¿Seré adicta a cambiar de blog, a borrar de un brochazo un montón de cosas de mi pasado? Quién sabe…