Felling bad.

Este año ha empezado con el culo. Siguiendo en la línea de los últimos meses de 2010, que también fueron de traca. Pero no me lo merezco. Me da igual todo lo que haya pasado, simplemente no me lo merezco.

Necesito reencontrarme a mí misma, a la persona que era antes del dolor, antes de sentirme un juguete, cuando aún no le quería pero quería intentarlo. Quiero que desaparezcan las ganas de llorar y que todo el apoyo y todo el cariño de los míos no queden empañados en este maldito mar de lágrimas en el que llevo viviendo desde la tarde del 31 de diciembre. Necesito que alguien me enseñe a superar este tipo de situación en concreto. No el final de algo sin más, el final de algo con estas características, donde él cree que ha sido el mejor del universo y que yo he sido un mal bicho y yo siento que he sido presionada y manipulada durante el tiempo que ha necesitado para poder emprender el vuelo él solo. O con su ex. O con otra nueva a la que querer de forma sana. Necesito volver a quererme y a valorarme tal y como soy, y para eso necesito que pase esta mierda de tormenta.

Una vez más, no sé que haría sin R. que lleva siendo mi tabla de salvación (entre otras cosas) un año y medio largo y sigue inmune al desaliento y queriéndome. Y creo que tampoco me lo merezco, pero bendigo mi suerte y agradezco su constancia y su cariño.

Supongo que lo bueno de tocar fondo es que puedes coger impulso.