ARCO 2010

Suena: Miro la vida pasar, de Fangoria.

Gracias a Nissan Cube, coche oficial de ARCO 2010, y a Bloguzz he ido, al fin, a visitar la madrileña feria de arte contemporáneo. Los chicos de Bloguzz han sido muy amables, han estado pendientes en todo momento de todo y han tenido un montón de paciencias con mis preguntas de novatilla. En cuanto a la organización en IFEMA no ha sido tan pulcra, tardaron en decidir y comunicar dónde se iban a recoger los pases de los bloggers y algunos de sus trabajadores no tenían muy claro qué era eso de bloguzz o dónde había que recoger los pases. Por otro lado, el servicio médico es maravilloso… y más adelante comprenderéis el por qué de esta afirmación. Pero a pesar de todo, conseguimos nuestros pases.

Me lo pasé bastante bien, y las obras no me dejaron indiferente, claro, que tampoco estuve mucho tiempo, vi las galerías por encima y disfruté menos de lo que me hubiera gustado, porque la amiga con la que iba, porque en Bloguzz son generosos y la invitación era doble, tuvo un problemita. Casi nada más entrar se sintió fatal y tuvimos que avisar al servicio médico que se la acabó llevando al Ramón y Cajal para que le hicieran pruebas y eso, así que vi la exposición casi todo el tiempo sola y preocupada. Pero salvando esa nota negativa (porque ella ya está mejor y todo ha quedado en un susto, y menos mal), la feria dejó algunas marcas en mí.

Por si aún no os habéis decidido y llego a tiempo, o por si queríais pero os ha sido imposible, os voy a poner mi selección. En primer lugar quiero hacer mención a la galería Leandro Navarro, de Madrid, que marcó la diferencia en cuanto al ambiente. Fue la que mejor preparados tenía sus espacios y la que más trabajo de organización y cuidado parecía presentar. La iluminación, la moqueta, las paredes… era como salir de la feria y entrar en la galería. Una impresión tremendamente positiva del cariño y el cuidado con el que parecen hacer su trabajo allí. Que no quiero decir con ésto que las demás galerías presentes pusieran menos cuidado, sólo que ellos hicieron el trabajo de intendencia que más me gustó. Por otro lado, sorpresa espectacular al comprobar que Alaska y su marido estaban allí, en el pabellón ocho concretamente. Si no fuera porque soy fan de ella desde que era una niña y la veía en La Bola de Cristal ni me hubiera dado cuenta de que estaba allí. Nada de divismos ni grandes aglomeraciones de seguratas rodeándola. Espero que le gustara al menos tanto como a mí.

Y pasando a lo realmente interesante, el paseo por la feria. Empezamos con una imagen maravillosa de la cafeteria italiana más chic de la feria.

Si pincháis en las fotos, desde ésta hasta el final, os llevará a la imagen a tamaño grande, tamaño al que no se quedan pixeladas, porque acabo de darme cuenta de que, al subirlas en tamaño enorme, en pequeño se ven raras. Por si os interesa, vaya.

Ahora vayamos, de lo peor a lo mejor, para mi gusto, claro, que no tiene por qué coincidir con el vuestro, faltaría más.

El punto de dudoso gusto lo marcó una estatua. Una bastante irreverente y, para mí, de muy mal gusto. Claro, que para vosotros puede ser la leche, igual que para quien quiera que la comprara el día 17 por la mañana, casi casi recién empezada la feria.

El punto divertido lo puso una imagen en movimiento, me llamó mucho la atención que estuviera allí colocada como si fueran una gran gran obra de arte, que tiene su punto, pero yo no creo que tanto.

El cuadro que más me llamó la atención, por lo bonito, pero bonito bonito, fue un floral, que me llamó la atención nada más entrar, quizás porque estaba rodeado de imágenes chungas o de obras que no me convencían, como cuadros blancos o unas enormes cadenas con calaveras en ellas… pero lo pongo como el más bonito por sí mismo. Pasaría por fotografía, pero es un óleo sobre lienzo.

Y para terminar, la revelación. Al menos para mí, que ya habéis visto que tengo un gusto un poco peculiar para esto del arte contemporáneo, el autor revelación, Xavi Muñoz, que exponía su obra en la galería Raquel Ponce y del que hay tres imágenes porque me encantó.

Lo que más me llamó la atención.

Lo primero que vi, que me hizo buscar más.

La que más me gustó. Colocada con un montón de ilustraciones del mismo tamaño y misma técnica.

Además había algunas obras de artistas ya consagrados y que no tienen nada que demostrar… o que no podrían hacerlo, como un móvil de Calder, algunas pinturas de Miró… me da pena no haber fotografiado el móvil de Calder, porque me encantan, y más desde que vi una exposición suya en el Guggenheim de Bilbao, pero al menos podéis haceros una idea.

Lo que sí tengo que decir es que había muchísimas fotografías y trabajos de diseño gráfico y retoque digital de imágenes, que merecían mucho la pena muchísimas de ellas y que ojalá fuera rica para haberme traído alguna de las obras que más me gustaron, especialmente las de la purpurina y alguna fotografía, como las de la serie Leviathan de una fotógrafa que creo recordar se llamaba Igorne algo y que eran fotos de huracanes y tornados en Texas, a tamaño enorme y que no fotografié porque me di cuenta de que se podía demasiado tarde. Y también tengo que decir que, de no haber sido por el incidente médico, hubiera hecho muchas más fotos y hubiera prestado mucha más atención a todo, pero lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible. Suficiente fue que mi preocupación me permitiera disfrutar de la feria.

A los indecisos, id, sobre todo si sois estudiantes, que es caro pero merece la pena. A bloguzz y a Nissan Cube, muchísimas gracias por invitarme.

Dudas.

No suena nada.

Llevo unos días un tanto desganada, desmotivada, y destodo. A pesar de que, en lo que llevamos de año, las cosas han ido bien, bastante bien, y para no osar quejarse de ninguna de ellas, salvo de la gastroenteritis y de la infección de orina, que de esas cosas hay que quejarse alto y claro, estoy que no estoy.

Hasta he pensado que quizás sea el momento de renovarse, porque sí, porque yo lo valgo, porque no tengo muchas ganas de nada y quizás un cambio me animaría, aunque claro, por otro lado, me da taaaaaaaaaanta pereza… tengo pereza hasta de tener pereza.

A ver si mañana peleo un rato contra ella y me bajo al gimnasio… seguro que recuerdo que tengo que escribir una entrada sobre especímenes gimnásticos cuya existencia ni siquiera podía imaginar… y seguro que al volver a casa me vuelvo a meter en el pellejo de mi preciosa elfa de sangre cazadora y sigo pasando de los marrones que me rodean y de mis obligaciones menos inmediatas, que viene siendo el pan mío de cada día desde que me dio la temporada