Cosas que una aprende volviendo a las 6:30 a casa

Suena: One way or another, de Blondie

Segundo día consecutivo que vuelvo a casa en metro. Los resultados de hoy son bastante mejores que los de ayer… aunque tengo que reconocer que he aprendido algunas cosas. Queda pendiente un post sobre MejorAmigo.

  1. Si te meas al salir de la discoteca, el mero hecho de buscar el metro, encontrarlo y sentarte en un vagón hasta tu parada no hará que las ganas de ir al baño desaparezcan, sino que las incrementará.
  2. No es recomendable cerrar los ojos en un vagón de metro cuando vuelves de marcha.
  3. Gracias a Dior hay gente maleducada que habla a gritos a cualquier hora y sin importarles nada que evitarán que te quedes dormida como un tronco.
  4. El refrán popular que dice “quien con chiquillos se acuesta, meao se levanta” no se vuelve más eficaz después de media docena de copas.
  5. No bajes la guardia, porque siempre es posible que aparezca una salida de metro que desconocías.
  6. No es bueno decir “mañana empiezo…” porque en cualquier momento te equivocas de salida de metro y te comes tres tramos de escaleras mecánicas paradas a patita… y llegas con el corazón y los pulmones saliendote por la boca, obviamente.
  7. Si eres la única que va en una dirección no es porque no sean horas, es porque te has equivocado de salida.
  8. Si no te cruzas con nadie que vaya en dirección contraria, definitivamente te has equivocado de salida.
  9. No, hacer tres transbordos para ahorrarte cuatro paradas cuando acaba de abrir el metro no es la opción más rápida, y desde luego no es la más cómoda.
  10. Pensar en rutas alternativas sirve para mantenerte despierta en el metro, pero bajo ningún concepto debes probarlas, porque cuando se te pase el efecto del alcohol agradecerás el sopor que te ha impedido seguirlas… y así será como descubras que las ideas que tienes borracha volviendo a casa a las seis pasadas de la madrugada no son buenas. Salvo la de escribir un post de autoescarnio, claro. Aunque probablemente esa tampoco lo sea.

No he intentado ahorrarme paradas, no he sido maleducada con las putas niñatas que iban chillando cómo iban a ir a una fiesta en Getafe el sábado que viene, me he subido yo solita y a pata los tres tramos de escaleras paradas y mañana voy a tener una resaca del copón. Espero que al menos os riáis con el post. Incluso si es de mí.

Ah, que se me olvidaba. Los chicos más guapos salen por Malasaña y es mentira que el maquillaje permanece perfecto un montón de horas. Da igual que no hayas pillao ni catarro, vas a volver a casa con cara de haberte restregao contra alguien aunque el espejo del baño de la discoteca te diga “no se te ha corrido mucho el rimmel ni la sombra de ojos”

Cosas

Suena: Audrey, de Los Piratas.

Esta noche me decía Yomis que echa de menos mis actualizaciones, que mi vida es muy interesante. Yo agradezco el cumplido y me convenzo del todo de que esta chica me mira con buenos ojos xD porque mi vida de interesante tiene poco tirando a nada 😀

Pero yo por si las moscas cuento cosas.

El problema es que estoy como Inner, que de repente se me ocurren un montón de cosas que postear, pero la pereza me puede, la desgana me puede aún más y al final nunca posteo nada. Cosas tan interesantes como el día que me jugué la vida en un minibus o el día que me dieron ganas de arrancar la ropa interior a alguien en el salón de su casa rodeados de gente.

Al final va a ser verdad y la culpa de todo será del WoW. Pero es que mola. Soy Min y no soy un Paladín. A la taza.

Eso no se hace.

Suena: Te echaré de menos, de Los Piratas.

Tengo el blog un poco abandonado, me temo. No me importa demasiado, la verdad, ya he pasado por épocas de inactividad peores que esta, y quizás pase… o quizás no. Tampoco me va la vida en ello ni me pagan por hacerlo.

Últimamente ando un poco ida. Entre el postgrado de los lunes y miércoles, el de los martes y jueves, los deberes para casa, la búsqueda de empleo, y mi escasa vida social, estoy que no doy a basto. Esta noche he salido, y al volver ha sonado la canción que linko arriba y me he dicho “es un buen momento para actualizar”, y soy consciente de que es una estupidez, pero me ha encantado la canción, es muy bonita.

Todo este rollo no tiene nada que ver con el título… pero es que me da un poco de cosa reconocerlo… en fin, otra vez tengo un profesor que despierta mis bajos instintos, pero es que además este es muy agradable, nada engreído y muy pachorra. Me tiene obnubilada, hasta el punto de que he decidido que los jueves son mi día favorito, porque los viernes no tengo clase y porque está él dándonos la última hora xD (lo sé, es muy absurdo xD) Y además no puedo evitar medio tontear con él en clase… es un asco, pero es que me sale solo… en fin, lo sé, eso no se hace, pero… ¡es que no tengo remedio! Si alguien conoce ese remedio que yo creo que no existe que me avise… que es que esto es un poco embarazoso 😀

Diplodocus.

Suena: Mi coco, de Los piratas.

Hace un rato volvía de pasar una tarde genial, muy divertida y relajante, una cena divertida con algún percance muy tonto, como intentar hacer una tortilla de patatas en una sarten que se pega xD una gata celosa y agresiva aunque monísima y super cariñosa (casi tanto como yo xD)

Iba, como casi siempre que voy sola, con el ipod en las orejillas, a un volumen normal tirando a pelín alto, deseando llegar pronto a mi casa para poder perder el tiempo, que mañana es fiesta. Iba, además, leyendo las noticias de telemetro.

De repente se han montado dos chicos y una chica que hablaban bastante a gritos. Incómodo pero soportable porque han tardado poco en bajar el volumen y bajarse del metro. Lo peor ha sido después, cuando se han montado una pareja muy cariñosa y un tipo con fuerte acento italiano que iba de listo. Ella quería saber cómo se llamaba un sitio en el que ponían copas enormes, él no tenía ni idea, el italiano acababa de decidir que iba a venderle su moto al precio que fuera necesario. Se ha puesto a hablarle de un local que hay por tribunal en el que ponen copas enormes de una cosa riquísima llamada leche de pantera. Pero no, ella preguntaba por algo que tenía que ver con dinosaurios y que además estaba en argüelles, pero segurísimo, sí, unas pedazo de copas así de grandes. Que no, que es la leche de pantera, que no puede ser otra cosa, sí, así como blanquita, que parece leche pero está dulce porque lleva canela. Por un momento me han entrado ganas de gritarles “Se llama leche de brontosaurio y lo ponen en el Diplodocus, y bajad la voz, coño” pero he aguantado estoicamente con mi música sin subir para no dañar mis pobres tímpanos, que no tienen culpa de que la gente sea una maleducada del copón, y cada día más.

Pues menos mal que yo venía relajada, porque si no…

Cremitas, cremitas y más cremitas.

Suena: Instrucciones para salvar el odio eternamente, de Ismael Serrano

Gracias a Bichejo me he dado cuenta de que hace muuuuucho tiempo que no escribo nada sobre pinturitas. Bueno, hoy es el día.

Mis últimas adquisiciones han ido por el camino de los preparadores. Estoy suscrita a un boletín de belleza que de vez en cuando manda videoclases y consejos. Hace una temporada empezaron con las prebases, que son un paso intermedio entre la crema hidratante y la base de maquillaje. Y yo empecé a rallarme pensando que era un sacacuartos y que no servía para nada. Ignoré los avisos durante muchos boletines, pero llegó un momento en el que necesité invertir en una manta de pinceles.

Soy coqueta y me gusta maquillarme (cuando me apetece, claro). Intento tener mis productos medianamente ordenados, pero acabo acumulando muchos más de los que debería tener. Total que tenía un montón de pinceles de todo tipo, para maquillaje en crema, para maquillaje en polvo, para polvos sueltos, colorete, correctores, iluminadores, sombras, pintalabios… y decidí que había llegado la hora de poner orden porque si no se cuidan al final se estropean, y algunos tienen ya cuatro o cinco años, con lo que era necesario empezar a cuidarlos más en serio.

Hice mi maravillosa compra en la tienda que tiene MAC en la calle Fuencarral. La chica, muy agradable, me regaló una muestra de una de sus famosas prebases, y yo la probé, claro. La cosa es que me gustó, me gustó un montón, deja la piel muy suave y la base se extiende muchísimo mejor, con más facilidad.

Total, poco después acompañé a una amiga a comprarse unas sombras a MAC, y me gustó un pintalabios granate bastante intenso, que por cierto, es tendencia esta temporada, bastante más que los rojos puros, y es muy favorecedor. La dependienta me lo probó, pero además me lo probó aplicándome preparador de labios en el labio inferior pero no en el superior, para que viera la diferencia. No necesité mucho más, sólo maquillarme con esa barra en mi casa una vez. El color no quedaba igual, mis labios parecían más cuarteados y menos cuidados. El preparador de labios también funcionaba.

Cuando compré el preparador de labios me intentaron vender el de pestañas también. Si me hubiera atendido mi dependiente favorito de MAC lo hubiera comprado sin lugar a dudas, pero me atendió una chica bastante… no me cae especialmente bien, así que pasé de ella. Pero en mi cabeza resonaba la parte “evita que el rimmel se agarre tanto a las pestañas y así también las protege” del speech de la dependienta. Tras varios días de maquillaje de ojos intenso y varias horas con sus consiguientes rojeces quitándome restos de rimmel me aconsejaron ir a comprarlo. Aún no estoy muy segura de que ayude a que salga mejor cuando te desmaquillas, pero de lo que sí estoy segura es de que es una buena inversión. Peina, hidrata y separa las pestañas, da volumen y ayuda a que el rimmel se fije sin dejar pegotes cuando aplicas el de verdad. No lo he usado mucho, porque sólo me he maquillado un par de veces desde que lo compré, pero de momento me parece que me gusta.

Eso sí, el mejor, sin lugar a dudas, es el de labios. Pero no son productos muy caros, acondicionan perfectamente la piel para que el resultado sea óptimo al aplicar los productos de maquillaje y ayudan a disimular imperfecciones. La prebase se supone que alisa la piel y ayuda a mantener la hidratación sin que se noten los efectos perniciosos de los productos de maquillaje, que a veces, sobre todo las texturas en polvo, tienden a resecar. El de labios da un aspecto más jugoso al labio, a la vez que rellena las pequeñas grietas que puedan existir dejando un labio más uniforme y ayudando a aportar volumen. El de pestañas aumenta el volumen de las mismas, ayuda y facilita la aplicación del rimmel y trata las pestañas… en teoría también ayuda a la hora de desmaquillar, pero antes de garantizarlo voy a insistir un poco más.

Los tres son de MAC y rondan los 15 euros cada uno, la más cara es la prebase y el más barato el de labios. Y como estoy super perra no voy a poner links ni imágenes. Suficiente que me ha dado para escribir este articulo repetitivo, aburrido y algo carente de interés.