Retazos del pasado

Suena: Hawai Bombai, de Mecano

Cita del día: tu padre decía ésta va a ser de cuidao, y tenía razón

Pensamiento inconsistente: está claro.

Ayer estuve haciendo un par de recados con mi señora madre. Cuando íbamos en el coche se dio cuenta de que se había dejado un poco de maquillaje mal extendido y una cosa llevó a la otra, acabamos hablando de cuando yo era pequeña. Casi me hace llorar de risa. Qué trasto era, no me extraña que mi hermano me llamara terremoto y tremenda xD

Resulta que un día volvieron de trabajar y no podían abrir la puerta de casa. Era una cosa rara, porque yo era bastante pequeña, no tendría más de seis años, y la cerradura grande estaba un poco fuera de mi alcance. La cuestión es que estuvieron llamando un buen rato y yo gritando desde el baño que no podía salir. Al final salí, para pasmo de mis padres.

Veamos, los antecedentes son éstos: en algún programa de la tele, probablemente FalconCrest, de la que ya era fan a tan tierna edad, había visto a una señorita darse un relajante baño de espuma (o tal vez había escuchado la canción de mecano que está sonando. Y yo, que era una niña muy estresada, tomé buena nota. Llené la bañera, de esas de los años cincuenta totales, blancas de porcelana que hacían un asiento por sí mismas en un tercio de la bañera, de jabón, y eché un chorrito de agua a juzgar por la cantidad de espuma que saqué. Todo el mundo sabe que para sacar espuma de un gel de ducha hace falta mucho esfuerzo. Aún no tengo claro que pasó, tal vez vacié medio bote de jabón, o quizás es que estuve sacudiendo el agua mucho rato hasta que la bañera se llenó de espuma, la cuestión es que en menos de dos palmos de agua había más de medio metro de espuma y una pequeñísima Min, revoltosa como ella sola.

Volvamos a mi madre pasmada del susto y el escándalo, la incertidumbre y finalmente la risa. Salí del baño y no sé muy bien cómo me las apañé, la cuestión es que conseguí abrir la puerta. Desnuda, claro, porque quería seguir disfrutando de mi baño de espuma, osea que no era muy adecuado deshacer la espuma con agua y usar la toalla para secarme y alejarme de mi paraíso particular. La señora, al abrir del todo la puerta y entrar se encontró una bola de espuma de algo más de un metro de alto. Acto seguido mi padre se encontró una bola de espuma de algo más de un metro de alto. Pero, sin duda, lo mejor fue la risa de mi hermano al entrar en casa y encontrarse con una bola de espuma de algo más de un metro de alto, super indignada porque habían interrumpido su ritual de belleza y relajación. Cuando le ví descojonarse de risa salí corriendo al baño a volver a mi blanco refugio, pero fue en vano, mi madre ya estaba dentro comprobando el desastre. La bañera llena de espuma, aquello que no se iba con agua, el bote de jabón casi vacío y un grito que me ordenaba quitarme toda esa mierda de encima y subir a vestirme y a secarme el pelo si no quería morir del catarro y con la marca de la zapatilla en el culo.

He de confesar que años más tarde, muchos años más tarde, lo intenté en el colegio mayor, pero mis geles de aquellos tiempos eran una mierda. Una vez compré sales de baño, pero lo único que conseguí fue debilitarme el ph de la piel y acabar con un brote de hongos de morirse… así que tuve que desistir.

El segundo episodio fue mucho más dramático. Mis padres y mi hermano se habían ido a hacer la compra semanal, ¡y me habían dejado encargada del pan! Era una gran responsabilidad para una niña de seis o siete añitos salir al panadero en pleno agosto, no penséis que era una trivialidad, ninguna de mis amigas tenía tanto poder. Tenía una moneda de cien pesetas, que en los ochenta aún era dinero.

Para tan destacado acontecimiento tenía que lucir mis mejores galas.

Y, oh casualidad, ese mismo año me habían regalado una señorita pepis (versión antigua y sin cara que pintar, eso lo ponía la niña regalada). Pues nada, una pequeña Min se levantó de la cama a toda leche nada más oir el motor del coche alejándose de su casita, y con no poco empeño usó todas y cada una de las cosas que venían en la señorita pepis. Ojo, que había unas cuantas, a saber:

  • una base de maquillaje naranja zanahoria
  • unos polvos naranja zanahoria
  • un colorete rosa fresón
  • una sombra rosa barbi
  • una sombra azul príncipe azul
  • una laca de uñas roja
  • un rimmel negro
  • un lapiz de ojos negro
  • un pintalabios rosa fuerte
  • un pintalabios rojo de verdad que robé a mi madre (que no estaba hasta aquel día, pero en adelante estuvo, imaginaos cómo lo dejé)

Y lo usé todo. Absolutamente todo. Sobre mi pequeña cara de niña. Y robé las botas de tacón de mi madre. Unas botas negras de media caña con borreguito combinadas con unas bermudas y una camiseta en pleno agosto. Monísima, y quien lo niegue sufrirá mi ira.

Cuando mis queridos progenitores llegaron a casa estaba el panadero aún en la calle. La primera en verme fue mi madre, que puso el grito en el cielo porque había robado su pintalabios y sus botas de invierno. El segundo fue mi padre, que no pudo contener la risa al ver la cara de estupefacción de los vecinos. El tercero fue mi hermano, que tras despacharse a gusto con las carcajadas me cogió en brazos y me llevó a casa echandome la bronca para lavarme la cara él mismo. Le costó quitar todo aquello, no creais que no, pero me enseñó bien: no hay que pasarse tanto con el maquillaje porque si no algunos chicos pueden pensar que eres una puta.

Desde entonces he de reconocer que he mejorado bastante y que trato de alejarme de los excesos que cometí en mi más tierna infancia xD pero cada vez que nos acordamos en casa no podemos evitar partirnos de la risa un buen rato.

Y ahora, hecho el ejercicio de relajación blogueril, voy a pintarme con mi moderno señorita pepis de otras marcas xD y a hacer el que espero sea mi penúltimo examen en la facultad.

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2 comentarios

  1. Jajajajajajajaja, qué bueno… Vamos, que a ti lo de las pinturas y el arreglarte te viene de tierna edad.

    Los geles de cuando éramos chicos sí que hacían espuma, y no los de ahora. Seguramente por eso las bañeras ya no traigan escalón para sentarse…

    PD: ¡Suerte por penúltima vez! xD

  2. Puta pena que no haya documentos graficos de las aventuras… diosssssssssssssssss ¿por que llegaron tan tarde las camaras en los moviles? ^^ esto no se haceeeeeee es poner el dulce delante los hocicos para luego quitarlo 😦

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