Costumbres raras.

Suena: The man who sold the world, de Nirvana.

Estado de ánimo: agotada, no sé cómo voy a arrastrarme hasta mañana

Pensamiento inconsistente: necesito un fin de semana para descansar, pero no voy a poder porque tengo más trabajo atrasado. Esto es una mierda.

Tengo una serie de costumbres, que ya son casi principios. Dudo que sean las más correctas, las mejores, las más adecuadas… pero son. Voy a limitarme a enumerar algunas.

– Desde hace un tiempo prefiero sentirme estúpida antes que engañada. Esta costumbre-principio se instaló un poco en mi vida cuando me enteré de que una de mis mejores amigas me llevaba engañando varios meses. Yo preguntaba algo y donde debería oírse sí porque la respuesta era sí, sólo se escuchaba no. Además, hace poco tuve un episodio que me recordó demasiado a aquel “believe me moment” y que me hace estar especialmente sensible.

– Desde que conocí a C. alias K. en OJuego adopté una de sus máximas: no interrumpo a mis enemigos cuando están cagándola. Esto es una cuestión de vital importancia, porque soy abogada y muchas veces el enemigo es la demanda que tenemos que contestar, o el caso que tenemos que defender, o la reclamación salarial… con lo cual, además de un buen principio para la vida, es un buen principio para mi trabajo. Cuando lo haga de verdad.

– Evito los enfrentamientos siempre. No me gustan las broncas, no me gusta pelearme con alguien. Además sé que puedo ser muy cruel, y no me gusta. En contra de todo pronóstico, eso no hace que me vean como a una persona débil, sino todo lo contrario. O quizás parezco demasiado encantadora y por eso no me suelen montar pollos.

– Cuando un enfrentamiento es necesario, voy a muerte. Por eso trato de evitarlos, porque en el momento en el que entro al trapo soy absolutamente inflexible. ABSOLUTAMENTE. He intentado arreglar las cosas de manera cuerda, cordial, con la amabilidad por bandera, dialogando. Cuando me obligan a tomar parte, cuando me obligan a tener una escena de fuego cruzado, voy a machete. No respeto. Doy donde más puede dolerle a la persona que me coloca en esa situación. A veces parezco resentida, despechada, incluso locatis. Pero nada más lejos de la realidad. Estoy perfectamente cuerda y cabal, es simplemente que intento hacer diana para ahorrarme la segunda ronda de la pelea.

– Si algo se me confiesa bajo secreto y serio advertimiento de que no diga nada, y sólo por una persona interesada, que no quiere compartirlo con nadie más pero necesita alivio, es probable que me lleve su secreto a la tumba. Aunque me joda. Aunque me putee. Obviamente no sirve siempre y en todo caso, son cuestiones personales que nadie más que quien me lo dijo puede saber. Y no son tonterias. Guardo secretos de chicas que fueron mis amigas y con las que peleé hasta dejarnos de hablar durante unos cuantos años. Y siguen siendo nuestros secretos. Alguna vez los he utilizado como abstracción de por qué o por qué no hacer algo, pero distorsionando todo lo suficiente para que el secreto siga siendo secreto.

– No olvido con facilidad. Soy una persona bastante… rencorosa no es exactamente la palabra, y vengativa tampoco lo es. Es una mezcla. No voy buscando la oportunidad para vengarme de las putadas. Simplemente tomo nota y dejo de confiar en la gente que me demuestra que ha perdido su posición y que ya no es digna de mi confianza. Pero si tengo la ocasión de devolversela no me lo pienso. Y además trato de que se entere de que ha sido el karma. Si no quieres temerla, simplemente no la hagas.

– Tengo cara de buena, incluso de un poco tonta, y es habitual que me subestimen. Me gusta que me subestimen, me da una posición ventajosa en el marco que nos movemos. Normalmente me tratan con cierta condescendencia, y esa es la clave, si son condescendientes es porque te subestiman, y esa es tu ventaja para ganarles la mano, no se esperan que seas tu quien se la gane, y vigilarán otros frentes, pero no el tuyo. Íntimamente relacionado con no interrumpir a un enemigo que se está equivocando.

– No puedo soportar a las mosquitas muertas. En serio, no puedo soportarlas. Ni a los snobs ni a los envidiosos ni a los inútiles. No me gusta que la gente se finja débil para sacar ventaja, intento no subestimar a nadie, y odio a la gente que te pone super buena cara siempre y automaticamente te jode. Odio a la gente que se labra tu confianza para ser el correveidile de otro. No puedo aguantarlo, me hierve la sangre, y cuando me entero de que alguien me la está jugando así tomo nota. A veces doy información falsa, a veces me convierto en un bloque de hielo y a veces simplemente muestro mi desprecio. Suelo ser subestimada, pero no porque yo me comporte de forma que de a entender que necesito compasión. Pongo ojos de gato con botas pocas veces, es una buena técnica de hija pequeña, pero desde luego no para conseguir cosas que debería ser capaz de tener por mí misma. Es decir, pongo ojitos para que papi me regale algo, porque mis ingresos tienden a cero, pero no pongo ojitos para que me pasen un modelo, muevo mi culo para conseguirlo. Tampoco soporto a los que se posicionan en torno a un tema por snobismo, envidia o incompetencia. No me gustan las universidades privadas porque regalan los titulos (ojalá, porque el mío lleva grabadas sangre, sudor y lágrimas. Otra cosa es que tengas complejo de inferioridad porque querías ICADE y no pudo ser, reconocelo, todos tenemos frustraciones, y todos envidiamos algo, pero de forma sana, eso que haces tu no esta bien, nonono)

– No hablo de cosas realmente importantes para mí, o que me han marcado, más que con gente a la que quiero. En realidad con gente a la que QUIERO. Soy abierta, simpatica y chistosa, pero no cuento mis cosas con ligereza. Al menos no las que realmente me importan. Un fracaso amoroso es algo muy común y que todo el mundo ha sufrido, puede doler más o menos, pero es un tema del que se puede hablar. Un fracaso escolar más de lo mismo. Una amiga que te ha salido rana. Un novio que te ha robado a tu mejor amiga y luego te ha abandonado dejandote sin novio y sin amiga. Esas cosas pasan. Bueno, las otras también. Pero menos. Más discretamente. Mi infancia ha sido un camino de rosas, siempre he sido una niña feliz, nunca he tenido miedo y muy muy muy poca gente conoce de verdad detalles escabrosos sobre aquella época. Desde anoche dos personas más. Porque las QUIERO. Sois las mejores, reitero (por aprovechar la ocasión).

Por ahora vale, que llego tarde a la biblioteca, y además éste iba a ser un post corto.

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6 comentarios

  1. En un vinilo de Deep House que tengo por ahí, bastante bailongo y tal (aunque no venga al caso) pone en la portada: LOOK NORMAL, THEY MUST SUSPECT NOTHING.

    Lleva siendo la frase del año durante muuuucho tiempo.

    😀

    PD: Ahora me acabo de dar cuenta que qué bien que seas abogada. Si te llamo desde la cárcel… ¿irías?

  2. theuc si ya estoy colegiada sí, claro, pero el penal no me apasiona, no mates a nadie antes de fin de año, porfa xD

  3. >>no interrumpo a mis enemigos cuando están cagándola

    ¡Esto va a convertirse en una máxima alimañil, ya!

    Gurrugurrugurru…

  4. He estado tentada de escribirte em otros post, pero al final nada, pero ahora que leo éste, es que joder me siento muy identificada con muchas cosas que dices, yo estoy agotadaaa también de trabajo y necesito que paren también los días al menos tres horitas.. y respecto a este post también, me siento identificada en parte con los que dices, aunque ya de manera diferente, quizás porque eres más joven que yo, y aunque sean cuatro, cinco, seis años la templaza se irá poniendo en muchos sentimientos y maneras de actuar que cuentas, (es como si me viera hace unos años, aunque hay cosas que a día de hoy mantengo, si). Bueno, el tema de ejercer ” he ahi la cuestión”, solo tú puedes decidirlo, porque será un decisción que te influya para siempre. Algo muy impotante, debe ser muy vocacional, porque es duro.. pero si te gusta todo está dicho, porque horas y tiempo las que quieras.. una oposcion que te saques (en princio) y de manera muy general porque cada caso es un mundooo, en teoría “mejor calidad de vida”. Mucha suerte. Un saludo.

  5. de hecho, esa máxima creo que es de sun-tzu, pero aún así es buena 😉

    además, no creo que tzu vaya a resucitar para daros de tobas

  6. Jez es que es algo de lógica xD

    Que mas da bienvenida, siéntete como en casa 🙂 La verdad es que me he moderado mucho, pero sigo teniendo un respe muy malito, y creo que no se me pasará nunca, porque madre también conserva el suyo xD

    Orofëa es que mi amigo era muy leído (y si yo hubiera sido capaz de pasar de la página 15 también sabría que es una máxima de Sun Tzu, pero es que me aburría :$)

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