Resumen del primer mes

Suena: one day or another de blondie, sigo sin conexión decente, así que nada de link
Estado de ánimo: optimista
Pensamiento inconsistente: quiero dormir, necesito dormir! ¿por qué no puedo dormir?

Llevo casi un mes en Madrid y he hecho más bien pocas cosas. No me he permitido el lujo de salir demasiado, mas bien casi no he salido, me he ido a casa de mis padres un fin de semana, he trabajado como hacía mucho tiempo que no trabajaba, he conocido a gente, unos más agradables y otros más insoportables, y me he dado cuenta de que sí tengo algo que podría llamarse vocación.
Las clases son, en su inmensa mayoría, estimulantes, agradables, incluso divertidas. Tenemos a un notario, a un magistrado, a un abogado del estado, a varios ejercientes con sus propios despachos, a un señor encantador que parece adivino… está genial, me alegro muchísimo de haberme venido. Además estoy aprendiendo cosas. Mis casos no van demasiado bien en general, porque pobrecita yo, como no tengo buena conexión… mentira, es que a veces no sé cómo buscar las cosas :/ la jurisprudencia civil o la penal son muy fáciles, pero la administrativa es lo peor, si a eso le sumamos que el administrativo nunca ha sido santo de mi devoción… apaga y vámonos.
Este viernes ya hemos quedado para irnos de cañas al salir de clase, a eso de las doce, aunque quizás pasemos por la biblioteca antes, como la semana pasada, que llegué a casa a las cuatro y media de la tarde pasadas. Pero he de reconocer que mereció la pena. Dejamos el caso práctico de procesal civil de juicios ordinarios y declarativos casi finiquitao, con jurisprudencia y todo, sólo faltaba redactar la demanda, y me costó, pero lo conseguí 🙂
En cuanto a mi vida social, bueno, podría ser más activa, pero no puedo decir que me queje, básicamente porque si no tengo más vida social es, en buena parte, porque tampoco tengo demasiado tiempo para ella. Estoy aquí para convertirme en una profesional de primer orden, cuando tenga un trabajillo ya me pienso lo de pendonear a todas horas xD y además mis amigos no tienen unos horarios demasiado compatibles con los míos, entre semana la gente sale demasiado tarde de trabajar, los fines de semana hay muchas cosas que hacer y mucha pereza acumulada… pero a partir de noviembre, que me voy a comprar abono mensual de metro, pienso moverme mucho más, ir a museos, que tengo aún todos, absolutamente todos, pendientes…
Lo dicho, que venirme ha sido una de las decisiones más acertadas que he tomado en mi vida 🙂 y además empiezo a pensar que realmente tengo un futuro brillante ante mí ^^

Reflexiones

Suena: Concorde, de Amaral, no pongo link porque la conexión deja mucho que desear xD

Estado de ánimo: confuso

Pensamiento inconsistente: ¿escuchamos música pop porque estamos deprimidos o nos deprimimos porque escuchamos música pop?

Estoy leyendome Héroes, de Ray Loriga, y he descubierto algo.

Llevo un tiempo pensando que me resultan muy familiares los relatos de algunos blogueros, que sus historias me recuerdan algo que ya he leido. Y al empezar éste libro me he dado cuenta de qué es. Estamos desencantados, escribimos enfadados, la juventud se rebela a su manera.

El conformismo que predican algunos dinosaurios que piensan que todo tiempo pasado fue mejor no se refleja en la cultura de éste país. No salimos a las calles a mostrar descontento, en cambio nos expresamos a nuestra manera. El botellón es una manifestación semanal contra los abusos de precios de los locales de moda. Llevar una botella de agua rellenada con licor en el bolso para poder tomarte tres copas sin tener que dejar de comer una semana para llegar a fin de mes es una forma de rebelarse. Y escribir al modo de Ray Loriga es una forma de rebelarse.

Pero no todo iban a ser alegrias, porque no estamos preparados para tanto positivismo. Aparecen falsos inconformistas, falsos rebeldes, personajes que se suman a la moda de la desesperanza, de la rebelión silenciosa, sólo porque queda bien, y al final no dejan de formar rebaño, todo lo contario, aunan y restan valor a un movimiento que empieza con fuerza.

No es fácil leer libros inconexos, con capítulos que parecen el resultado de una noche de excesos sin grandes pretensiones. Sí, ya sabemos que la mayoría de los malditos norteaméricanos de principios y mediados de siglo escrbian puestos de todo, Henry Miller, Charles Buckowsky, incluso si nos remontamos más atrás, grandes figuras literarias como Baudelaire o Bécquer escribian bajo los efectos de diferentes sustancias y con motivaciones bastante más mundanas que permanecer en la memoria colectiva. Pero tenían una conexión, un hilo argumental que saltaba a la vista, una continuidad espaciotemporal que quedaba patentemente rota con momentos de flashback, nadie tenía que hacer un sobreesfuerzo intelectual para leer las flores del mal.

En cambio, ahora, y cada vez más, nos dirigimos a una literatura inmediata, repleta de imágenes vívidas y evocadoras de grandes excesos psicotrópicos, una sublimación del estilo de los malditos norteamericanos de los cincuenta, más cruel, más despiadada, más dura, más, más, y sobre todo más repetitiva.

Quizás debería dejar de leer a Loriga y volverme a la literatura de mujeres… claro que estaría dejándome caer en otro tópico igual de peligroso, porque no se puede negar que Lucía Etxebarría en sus primeras y originales novelas hacía el mismo alarde de crudeza y realismo underground mientras que hay autores hombres que escriben unas pasteladas dignas de Corín Tellado y no por eso se les trata de encasillar.

Quizás lo que debería de hacer es volver a disfrutar de la literatura sin penar en nada más allá de la propia historia. Dejar de buscar respuestas donde sólo se agolpan preguntas parece una buena idea, pero nadie dijo que las buenas ideas fueran fáciles de llevar a cabo. De momento me conformaría con saber si estamos deprimidos por la influencia directa de la cultura actual o en cambio nos refugiamos en la cultura actual [en vez de escuchar música clásica y leer a los clásicos] porque estamos deprimidos. [Debo una a la persona que se hizo la pregunta por primera vez, aunque no puedo citarla porque no recuerdo dónde lo leí años atrás]

Parada técnica.

Suena: Una historia entre tus dedos de Sergio Dalma

Estado de ánimo: ilusionada de nuevo

Pensamiento inconsistente: hay gente con tanto tiempo libre que sólo saben dedicarse a examinar lo que hace el resto. Gran vida, llena de riquezas.

En Madrid genial. El postgrado está resultando genial, nos dan cañita en algunas asignaturas, me estoy dando cuenta de que sé más de lo que pensaba, aunque los intringulis no los domine… mis compañeros de clase no son hostiles, al menos en principio. Parece que tenemos buen rollito, aunque ya veremos qué pasa a lo largo de los nueve intensos meses que tenemos por delante. Me siento muy animada, ilusionada y de paso he descubierto que la gente tiene vidas diferentes, y que todo el mundo acaba dandose al menos una gran hostia, cuanto antes suceda eso, antes aprendes a echarle huevos a la cosa y tirar pa’lante.

Estoy leyendo un libro que he secuestrado en casa para vencer las noches de insomnio, en el que explican que para ser un buen inversor hay que quebrar al menos una vez en la vida, y que cuanto antes quiebres, antes pierdes el miedo a perder dinero. Supongo que es como todo, un fracaso no hace a un fracasado, lo que hace a un fracasado es no ser capaz de sobreponerse.

No me ha costado hacerme a la gran ciudad. Tengo que agradecer que, a pesar de mis muchos defectos, soy una tia con cierto encanto xD y no me falta gente con la que quedar a tomar unas cervezas o para dar una vuelta. Y me estresa no encontrar trabajo. Ya se que no basta con llegar para besar al santo, pero llevo meses enviando curriculums…. ejem… vale, vale, ya sé, tienen que estar actualizados :$ a ver si mañana consigo solventar ese pequeño problemita, porque sospecho que eso puede aumentar mis posibilidades. Y tengo que redactar una carta de presentación, que voy por la vida sin ella. A veces me rio por no tirarme de los pelos. Odio esa parte, la de patear buscando curro. Supongo que al final, en las vacaciones de navidad, pillare un usb y un puñado de euros, me imprimiré unos cuantos curriculums y me iré depositandolos de despacho en despacho. Aunque espero que el inconveniente se solucione antes.

Por lo demás tengo ganas de salir al starbucks de callao a tomarme un cafe mientras leo un rato o veo pasar a gente por la calle. La parte positiva es que me ha llegado mi vale descuento de cuatro euros y tengo que gastar los puntos antes de que acabe el año, porque si no se me caducarán. La parte negativa es que ya va siendo horita de que renueve la tarjeta de la fnac y que no tengo agenda. Y que la gente que curra a jornada partida sale de trabajar muy hipertarde.

Vaya, que me va todo genial y que me he adaptado sin problemas al modo de vida, al ritmo y al famoso estres de la ciudad. Eso sí, la visita del dentista un lunes a las 8:30 me va a sentar como una patada en la boca del estómago. Espero que no sea mucho… y que no me lo cobren demasiado caro xD

La increible aventura de vivir en la city

Suena: una conversación entre el dependiente del ciber y alguien al otro lado del teléfono

Estado de ánimo: ascendente

Pensamiento inconsistente: joder! mierda! joder!

Hoy he quedado para ver más pisos, pero es el último día de búsqueda. Porque estoy harta de ver precios desorbitados por zulos. Y es que pensaba que Bilbao era caro, pero la verdad es que no tenía ni idea. Esto sí es caro. Y se nota la crisis, porque todo el mundo pide varias fianzas en vez del típico aval bancario. En fin, qué remedio.

Por lo demás bien. Estos días no he salido mucho, pero tampoco tengo muchas ganas, porque tengo una super herida en un pie que cada vez que me pongo unos zapatos veo las estrellas, así que autoplan de todo el descanso que pueda.

Ayer fue un día de cuelgue telefónico. Me encanta hablar por teléfono. A veces puede resultar desesperante, sobre todo cuando la conversación es incómoda, pero con A. nunca pasa eso, y ayer tuvimos triple sesión :S es increible, a veces yo alucino conmigo misma, cosas que hace cuatro meses me parecían lo más normal del mundo ahora me resultan… bueno, raras de comentar por teléfono. Creo que se me ha regenerado parte del pudor que se llevó consigo A. el capullo. Y lo peor es que creo que me gusta… ¡¡mucho!!

Siento no poder pasarme a leeros, pero es que dependo del ciber, al menos por ahora. Quizás el martes haga una inversión monetaria para ponerme al día. Seguiremos informando.

Breve actualización

No suena nada.

Estado de ánimo: esperanzada

Pensamiento inconsistente: la gente está loca.

Estamos buscando piso activamente. No tenemos mucha prisa, pero está jodido. La gente está loca. Cinco meses de fianza por adelantado! Más de mil euros por cabeza para entrar a vivir, estos romanos están locos. Y seguro que si dejamos el piso no nos lo pueden devolver xD

Hemos visto unas habitaciones que prometen bastante, y un pisazo de morirse, pero bueno, hay que llamar y eso.

Por lo demás todo en orden, excepto mi pereza que está campando a sus anchas. Y esto no puede ser!

Bueno, eso, que seguiremos informando ^^ con suerte cuando cace alguna wifi ajena xD

De mudanza.

Suena: Lady de Modjo

Estado de ánimo: espídica perdida.

Pensamiento inconsistente: tantas cosas por hacer y tanto tiempo malgastado…

Estamos en descuento, en menos de doce horas habré salido para Madrid, y casi casi habré llegado porque mi tren llega algo antes de las dos.

Tengo casi una semana para hacerme a la ciudad y al cambio antes de empezar las clases, y es una ciudad que siempre me ha gustado, ya tengo incluso un plan para el miércoles. Tengo que hacer un par de llamadas, quizás estaría bien que avisara de que me voy, porque hay gente que aún no sabe que me mudo, aunque bueno, tampoco es que necesite una cohorte para entretenerme, no sé si es suerte o no, pero no soy demasiado dependiente. Claro, prefiero hacer las cosas en buena compañía, pero no me es imprescindible tenerla para sentirme cómoda.

Y yo que sé, la verdad es que no tengo mucho que contar, básicamente que estaré sin conexión hasta nuevo aviso, quizás me pase por algún ciber a actualizar o lo que sea, pero no puedo prometer nada… ya veremos ^^. Hasta pronto amiguitos.

Otra estrella que se apaga.

Suena: la BSO de “El Golpe”

Estado de ánimo: mejor que ayer pero peor que mañana.

Pensamiento inconsistente: qué pequeño es el mundo.

Hace unos días nos abandonaba el gran GRAN Paul Newman. Y llevo desde entonces pensando en qué tipo de entrada escribir en relación con el tema.

Una reseña biográfica es absurdo, todo lo que se puede decir está dicho. Y Vanity Fair en su número dos da buena cuenta de ello. Una filmografía es aún más absurdo, eso sí está todo dicho y recogido en VHS y DVD. Además podéis consultarlo en cualquier web especializada. Tal vez no haya una mejor manera, tal vez sea imposible estar a su altura.

Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc.

Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc.

Cuando era pequeña y reponían sus pelis en la tele me quedaba atontada, deseando hacerme mayor para poder casarme con él. Bueno, o con Robert Redford, que también me dejaba pegada a la caja tonta. Recuerdo que vi trozos de El color del Dinero, con un Tom Cruise aún en pañales cinematográficos, al lado de dos titanes que le quedaban demasiado grandes. Recuerdo que alguna vez le vi vestido de vaquero, a pesar de que no me gustaban las del oeste.

Cuando me hice más mayor, en plena adolescencia, conocí al que hoy es mi mejor amigo, que tenía un aire al gran Paul. Que sigue teniendolo. La parte de los ojos, no exactamente la mirada, pero sí la zona de los ojos y en cierta manera el pelo. Es guapísimo. Cada vez que le veo no puedo evitar asociarle con el gran seductor que se nos acaba de ir.

Algo más tarde, cuando empecé a ver películas antiguas por propia voluntad, me enamoré del Paul de la gata sobre el tejado de zinc. Las luces y sobre todo las sombras del personaje de Tenesse Williams, la forma en que Paul Newman daba vida a ese alcoholico inseguro y temeroso, tras esa máscara de autosuficiencia y de desprecio por los demás. Una obra maestra que me tocó, y no sólo por él, sino también por Elizabeth Taylor, que nunca fue más grande que mientras interpretó ese papel, y nunca fue más guapa. Seguidas vinieron El Golpe, el buscavidas y tantas otras. Pero nunca volví a sentir lo mismo que con la gata. Tarea pendiente: hacerme con una copia para poder verla todas las veces que sienta la necesidad de engancharme a ella de nuevo.

Vendrán nuevos actores. Galanes, tiernos, seductores, guapísimos, rubios, morenos, de ojos verdes, azules o castaños, de mirada cómplice o de modales rudos, pero nunca nadie podrá terminar de ocupar el gran vacío que ha dejado Paul Newman. Y es que hay hombres que son inmortales, porque su legado es inmortal. Y no sólo en las películas que dejó, sino en los recuerdos impresos en las mentes de todos los amantes del cine. Del buen cine.

Que descanse en paz, caballero, porque se lo ha ganado.