Éste es un proyecto iniciado por el impulso de las cosas nuevas. He tenido más blogs, otros tres. Uno cayó en el olvido, aunque sigue vivo. Otro murió de encasillamiento. No me gusta que me encasillen, porque cada día soy una nueva y diferente. Pero un grupo de bloggers chachiguays lo hicieron. Así que borré mi “personalidad depresiva” sin dejar rastro, dí de baja el blog y aquí paz y después gloria. Inicié uno nuevo, también con el impulso de las cosas nuevas, que al final ha quedado constreñido por sentirme vigilada por gente que no quiero que siga conociendome. Conocí a alguien especial y sentí la necesidad de escribir sobre ello. Pero no quería que determinados elementos de mi pasado supieran de ello, así que no quise escribir demasiado en mi propio yo, y me inventé uno nuevo, una esquina en el mundo donde puedo dar rienda suelta a mi lengua viperina, decir las cosas tal cual las pienso sin cortarme ni sentirme mal por herir la hipersensibilidad de determinadas personas o grupos de ellas. Espero que éste me dure, porque me gusta lo que está naciendo en él, y sobre todo porque me gusta lo que le dio impulso y existencia.
En cuanto a mí, sólo soy una veinteañera más en este mundo de locos, agobiada por el precio de la vivienda, la precariedad laboral y los puteos diarios a los que los jóvenes nos vemos sometidos, con muchas ganas de viajar y conocer mundo. Uno de mis destinos pendientes es una góndola veneciana surcando los canales mientras alguien que se ha ganado el calificativo de especial me pasa su brazo por los hombros, me acaricia el pelo y me dice lo feliz que es su vida desde que me conoce. Otro es Nueva York. Y Londres, y París, y Viena, y Cancún, y cualquier parte del mundo que se preste a ser visitada. Lucho día a día para que mi vida retome el rumbo que llevaba antes de que me partieran el corazón y el alma por última vez. Y al fin siento que se han recompuesto, el uno y la otra. Así que podemos seguir adelante. Ponte cómodo, querido visitante, y siéntete en tu casa, puesto que, al final, lo único importante es saber hacer de nuestro destino un lugar en el que sentirnos como en nuestra propia casa.

Bueno… me pndre filosofo por una vez… Nunca un corazon intacto, fue un corazon perfecto. Y sabes?, no se porque pero me da que estas encontrando tu sitio… no me digas porque… pero algo me dice que casi que si…
Bueno preciosa, me alegro de leer estas cositas q pones, eres buena gente y me alegro q estes feliz, con alguien al lado, el donde nunca importa si la compañia es aduecada… o eso dicen asi q eso de la gondola… no pidasn tanto mujer .. jajajajaj
Un beso