Suena: Last goodbye de Jeff Buckley
Estado de ánimo: estresada, muy estresada
Pensamiento inconsistente: mañana a esta hora seré libre, quizás.
En primer lugar, yo quería enlazar al goear, pero no está subida la canción y no tengo aquí el disco, sólo el itunes con el formato chungo de ipod y blablabla. Pero no se la pierdan, el tío era un genio, por desgracia uno del tipo de los que no saben nadar y se ahogan en el lago.
En segundo lugar el post xD.
A veces es necesario mirar atrás por última vez, despedirse, quizás para no volver jamás, o al menos, para no volver como la última vez. Ya lo decían los filósofos presocraticos, no es posible bañarse dos veces en el mismo río, y nosotros los humanos nos empeñamos en inmortalizar lo fugaz, en atrapar y repetir cíclicamente una serie de instantes que están hechos para pasar de manera vertiginosa y no volver jamás.
Supongo que llega un punto en la vida de toda persona en el que se siente como una estrella fugaz tratando de ser atrapada con un cazamariposas. Y supongo que en la mía también, y que éste es mi momento para sentirme como una de ellas, para desear quemar la red con mi fuego y escapar lejos. Supongo que, en parte, la perspectiva procede de otra perspectiva, y es que voy a dar un paso adelante para sumergirme en un mundo un poquito más adulto, o más maduro, o quizás más lleno de niños deseando jugar en el parque y atrapados haciendo los deberes, eso es lo de menos, lo emocionante es el viaje.
Hay días, como hoy, en los que me levanto habiéndome olvidado de que echo de menos que alguien me diga que apague el despertador, que no vaguee o simplemente me de un beso y los buenos días. Hay momentos en los que deseo sentirme un poco menos sola físicamente, sentir que el deseo habita en la habitación de al lado, en el cajón de la mesilla, a una llamada de teléfono, a veinte minutos del bar de abajo, a dos manzanas de casa. Y entonces recuerdo que no se puede competir con la inmediatez, que quien lo intenta fracasa siempre y cada una de las veces y que si no dejo salir éste fuego acabará por quemarme por dentro. Quizás no tenga ganas de seguirlo guardando por más tiempo, quizás sea hora de dar un último adiós a algo que pudo haber sido y que nadie sabe a ciencia cierta si llegará a ser. Lo único seguro es que si no esperas nada, nada podrá decepcionarte.
Corto y cambio, que tengo mucho que repasar antes de entregarme al último esfuerzo de la convocatoria. ¿Llegaré a echar de menos los nervios y las neurosis que me invaden antes de la prueba? Que alguien cruce los dedos por mí, yo estaré escribiendo.
Comentarios recientes