Mi primera vez.

Suena: Mil Pedazos, de Christina y los subterráneos.

Cita del día: elige tu, a mí me da lo mismo

Pensamiento inconsistente: ¡¡quiero repetir!!

Hoy ha sido mi primera vez.

Y me ha dejado atónita.

Una sensación increible.

Al terminar estaba como mareada.

Al levantarme me sentía rara.

Incluso veía borroso.

Ah, no, es que estaba borroso.

Hoy he visto mi primera película en 3D.

He estado en el cine viendo Ice Age 3

Me ha gustado un montón. Me he reído a carcajadas. Me ha enternecido. He flipado con las 3D, me ha encantado la sensación de profundidad, y durante algunos momentos hasta me he asustado pensando que me iba a dar algún proyectil de los trailers.

Me muero de ganas de repetir experiencia. Jo, mola muchísimo eso del cine en tres dimensiones. Y las gafas también. Son como las gafas de sol ochenteras megacutres, aunque advierten de que no son aptas para su uso como gafas de sol.

¿La peli? Pues bien, divertidísima, como todas las de Ice Age. Sí, la recomiendo. Si es en buena compañía, mejor que mejor.

Hay un montón más de cosas que contar, pero es que tengo sueño xD

Rara.

Suena: Voy en un coche, de Cristina y los subterráneos.

Pensamiento inconsistente: ¿dónde voy? ¿seguro? ¿por qué?

No sé qué me pasa. Estoy rara rarísima. Estoy como desinflada. De ánimos, digo, porque entre el calor y las hormonas, de lo otro todo lo contrario.

Debería estar exhultante, este finde va a ser divertidísimo. Para empezar he quedado luego con algunos lectores y comentaristas mas o menos habituales. Debería ser motivo de alegría. Por otro lado tengo cerrado el plan de la noche también. Bueno, más o menos. Y sospecho que MejorAmigo va a dejarme mega tiradísima, porque hoy no parece tener ganas de ser un caballero español, aunque no vaya a dejar de ser realmente guapo.

Debería estar casi en la ducha a estas alturas de la partida, debería haber recogido mi habitación y haber pasado el aspirador, debería haber hecho cienes de cosas. Y no he hecho nada. Esto es un asco. Y sigue haciendo un montón de calor.

No sé, es una sensación nueva y rara que me cuesta reconocer, tal vez sea miedo al cambio o tal vez sean gases, cualquier cosa me espero ya de mi encantador yo.

He avisado de que, en principio, me quedo con el piso. Que llamaré al casero el lunes sin falta para negociar un rato y eso xD pero que en principio me lo quedo. Espero que me deje entrar a partir del uno de agosto, porque me resultaría bastante más cómodo, la verdad. Lo que me molesta es tener que hacer supermudanza. Tal vez intente chantajear a un amigo para que me recoja el finde que viene, me lleve a casamimadre y conmigo un montón de trastos inútiles que sé positivamente que no voy a utilizar.

Yo qué sé. Supongo que las cosas mejorarán. Pero me resulta supermolesta la especie de astenia primaveral tardía ésta. Y para colmo no puedo tomar pharmatón porque me dan chungos. Qué vida ésta…

La odisea de buscar piso en Madrid

Suena: Quiero un camión, de Loquillo y los Trogloditas

Cita del día: antes del fin de semana te digo algo.

Pensamiento inconsistente: nunca lo hubiera imaginado. Joder, qué jeta.

Supongo que no os sorprenderé si os digo que ando buscando piso.

He mirado varios. Anuncios en tres zonas, pisos sólo en dos. Creo que puedo haberme decidido por uno que ayer me planteaba algunas dudas. Hoy ya no.

La verdad es que el piso donde vivo, si fuera mi habitación mía propia para mí sola, estaría encantada, salvo porque está muy mal comunicado. Pero es tan temporal que en octubre se acabó lo que se daba, así que me interesa tener un contrato, y sólo por eso me he puesto a ello ahora y no hace dos meses ni dentro de dos meses. Tiene que ver con el domicilio fiscal, y los 180 días, y esas cosas.

En la web he buscado en el Barrio de Salamanca, en Retiro (sólo en Ibiza y Jerónimos) y en Chamberí. En Chamberí no ví nada que se ajustara a mis expectativas y estuviera dentro del precio, así que he visitado pisos en Retiro y en Salamanca. Es más, en Ibiza, Goya y Lista. Cualquiera pensaría que todas son zonas de superlujo. Ahí llega el primer inconveniente.

La zona de Goya la conocía de sobra, como casi todo el mundo. Es una zona que me gusta muchísimo, aunque un poco cara. La zona de lista la conocía muy poco y casi todo de pasada. De Ibiza no tenía ni idea. Pregunté a Bichejo y a CompañeradeMaster. Miré. Comparé. Me descojoné. Eso ha sido exactamente hoy.

El primer sitio que ví, en Goya, era un apartamento bastante acogedor. Familiar y con encanto. Es decir, en la cocina de a uno, en la ducha a ver como te las apañas para cerrar la puerta del baño y entrar en la ducha, porque como no lo hagas a la vez mal, y en la habitacion la cama casi encajonada. El salón era bastante cuco y hasta espacioso. La verdad es que el piso era bonito. Salvo por el tamaño. Y porque al entrar olía un poco a alcantarilla.

El segundo sitio que ví, en Goya, tenía una distribución caótica. Habitaciones espaciosas, y una muy luminosa, interior salvo dos habitaciones ya ocupadas. Contrato por habitación. Muy bien situado. La pega de éste eran los baños, que eran jodidamente pequeños. Plato de ducha fundamentalmente, y un baño para dos personas. No me pareció mal. Las chicas muy majas. Cumplía bastante mis expectativas hasta que lo comenté. Era un poco caro, pero como veinte euros más que el otro.

El tercero que visité estaba en una zona que de oídas es cojonuda. Lista. Pleno barrio de Salamanca. Cerca de Avenida de América, Diego de León, diez minutos andando a Goya… no me gustó la zona. Nada más salir del metro no me gustó. Juro que quería que me encantara el piso, porque el alquiler era bastante mas barato que los demás, pero la zona me iba dando mal rollo. Al entrar ví que el portal era enorrrrrrrrrrrrrrme, osea, largo que te mueres, un montón de vecinos en cada planta. Al llegar al piso, a pesar de una casera entusiasta y encantadora, el piso era enano. El salón tenía encajonado el sofá y no había tele. El baño era grande y la cocina espaciosa, pero la habitación tenía poca luz y el piso muy pequeño. Y con los gastos dejaba de ser sensiblemente más barato que los otros, porque los gastos eran más altos.

El descojono padre llegó cuando visité el de Ibiza. La zona no está mal, pero para mi gusto empeora según te vas alejando del retiro. No pasa nada, Min optimista. Este piso tiene que gustarte porque el alquiler es más barato que los otros aunque no tanto como el que acabas de ver. El casero me dice que ocho y media sin falta y me llama a las ocho y veinte para avisarme de que llega a las nueve. Mal empezamos. Me enseña el piso. Una decoración exquisita. Salón enorme, cocina espaciosa, buena cafetera, baño limpio a pesar de que son dos chicos, llegamos a la habitación. Pequeño zulo. Muebles encajonados, y menos mal que el armario era empotrado o tendríamos que habernos ido para abrir la puerta. Precio, me explica que él alquiló el piso vacío y lo amuebló, entonces él no paga alquiler, reparte los gastos entre los dos compañeros de piso que comparten con él para amortizar la inversión. El tío tiene un gusto de la hostia para la decoración, pero no pinta bien, eso se negocia con el casero, no con los compis, al menos eso creo yo. Me explica como van los gastos. La comunidad… no puede ser, ¿comunidad? Pues sí, hay que pagar la comunidad, más de cincuenta euros al mes de gastos. Ojo al dato que con ésta variación final nos ponemos al mismo precio que el de Goya de los baños pequeños y situación absolutamente inmejorable. No me lo podía creer. Cuesta lo mismo vivir en una transversal de la calle Ibiza que en una de las principales avenidas de Goya, encima del metro y de un intercambiador de autobuses. Le he dicho que le llamaré antes del lunes y me dice que quiere tomarse tiempo, entonces que se lo va a enseñar a alguna persona más y ya nos mantenemos en contacto. Claro, lo entiendo, sí, sí. Gracias, un piso muy bonito, hablamos. Chao.

Salgo a la calle. Echo a caminar. Llego a Ibiza y dejo de contenerme. Las carcajadas me asaltan. Si habéis visto a una tía descojonada de la risa por esa zona esta tarde/noche… sí, era yo. Riendome a carcajadas. Vaya que sí. Claro, me voy a quedar ahí pudiendo estar en una zona bastante mejor por el mismo precio. Ja, ja, ja.

Total, que después de dos días pateando y una semana mirando anuncios de internet, he pensado que no me baño desde 2005, que lo mío son las duchas y que en Madrid además da sequía. Con lo cual, me quedo el de los baños pequeños, creo. Habrá que negociar con el casero. Pero es que no quiero volver a pasar por la cara de decepción cuando ves que la habitación es mínima a pesar de que parecía un palacio en las fotos del anuncio, o que la zona es un poco más mierda de lo que prometía, o que simplemente no encajas con la persona que te lo está enseñando.

Miedo me da tener que volver a buscar. La próxima, para hipoteca. (Seguro que no, pero por soñar…)

Citas.

Suena: Galilea, de Sergio Dalma

Cita del día: como muy tarde el viernes te digo algo.

Pensamiento inconsistente: jo, casi perfecto, ¿podré pasar por alto el casi?

El otro día, hablando en una multiconversación de msn, me quejaba de que nunca me llaman después de la primera cita. No sé por qué. Supongo que soy un petardo, o que dejan de ver lo que vieron cuando me pidieron/concedieron esa deseada y ansiosamente esperada cita. La cuestión es que hace mucho que no tengo una primera cita seguida de una segunda cita. Ahí empezó una ligera discusión acerca de cuando considerar una cita como tal y cuando no hacerlo, así que voy a exponer los ingredientes necesarios para que una copa con alguien del sexo opuesto se convierta en una cita como Dior manda y Coco aprueba… personalmente opino que sin al menos dos de los siguientes comportamientos, una copa no alcanza la categoría de cita.

  1. Hace más de cuatro días que se ha establecido el lugar y la hora del encuentro. Personalmente creo que es una de las cuestiones fundamentales. Una cita se espera ansiosamente y con nervios, pensando qué vas a ponerte y dónde vas a ir y cómo vas a peinarte y qué pensará de ti esa persona para la que llevas pensando cómo arreglarte un mínimo de cuatro días.
  2. La cita empieza después de las nueve de la tarde, y normalmente incluye cena. Para mí una cita sin una cena romántica no es una cita completa. Vale, quedar después de cenar también me parece bien, incluso quedar para comer, pero la cita pierde parte de la gracia.
  3. Él te ofrece acompañarte a casa. Si llevas coche y él no, tú ofreces acercarle a su casa. Para mí es básico que uno de los dos se ofrezca a acompañar/acercar al otro, es… como una señal de interés que transforma un rato entre amigos o conocidos en una cita. Porque está claro que para que haya una cita tiene que haber cierto interés en la otra persona.
  4. Que haya cierto interés en la otra persona. Debería ir la primera pero se me ha olvidado y paso de cambiar toda la lista :D
  5. Que haya beso de buenas noches. No necesariamente un morreo calientamotores, aunque también, sino un beso con intenciones. Puede ser un besito en la mejilla que en el último momento cae en la comisura de los labios, un piquito inocente o dos besos tradicionales que duran más que los tradicionales y con abrazo de regalo.
  6. Que haya intercambio de fluidos corporales, desde saliva hasta fluidos más íntimos. Está claro que si la copa acaba entre las sábanas ha sido una cita.
  7. Que uno de los dos diga la consabida frase “te llamo para quedar otro día” o bien “llámame y repetimos”.

En realidad la lista es un asquito, y queda bastante claro que pido muy poco a las citas para que lo sean, sólo dos de siete!! Es que soy poco exigente… y ni por esas xD En fin, tendré que volver al trabajo de campo, ahora que tengo más tiempo libre, a ver si encuentro algo que añadir xD (Está claro que todo esto viene provocado por un exceso de tiempo libre, a ver si encuentro piso y puedo volver a mi vida normal y estresada :D )

Y al fin, el fin.

Suena: Todo tiene su fin, de Medina Azahara.

Cita del día: Ah! así que eres tu! Enhorabuena, no es fácil conseguirlo.

Pensamiento inconsistente: bueno, al menos una de las personas que me interesaba que lo supieran lo sabe. La otra persona no, pero ya se enterará ^^

Ayer fue la clausura del curso académico y la graduación de mi máster. La primera de la promoción dio un discurso total y absolutamente carente de emoción. Ni uno de los alumnos que hemos compartido clase con ella todo el año nos hemos sentido identificados. Fue muy institucional. Pero bueno, es lo que tiene.

Ahora me doy cuenta de que no he hecho todo lo posible para lograr el número uno, y que, aunque lo hubiera hecho tampoco podría haberlo conseguido, porque hay que estar colegiado para que te lo den. Pero me siento satisfecha y realizada. Sé que he hecho un buen trabajo y no es momento de lamentaciones, sino de cargar las pilas para empezar a estudiar con más fuerza a mediados de mes.

Y ya está. Una preocupación menos. Máster absolutamente finiquitado, tres libros “delahostia” esperándo por mí, y títulos varios y cositas agradables que a una le hacen un poco más feliz y consiguen que esté más satisfecha del estrés acumulado, de los sudores fríos, de los nervios histéricos y de las noches sin apenas pegar ojo para entregar demandas, contestaciones, reconvenciones y gaitas a tiempo.

Sólo me falta un final. Que se producirá al 50% en septiembre y octubre.

Obviamente, después del vino español y de charlar con los profesores amigablemente, después de confirmar que la mujer de la cita del día es mi ídolo y modelo a seguir por superdescontadísimo, después de ver cómo un profesor llegaba a la hora de irse, después de ver cómo los del turno de tarde se quedaban tomando cañas con los profesores pero a pesar de ello cuatro de los seis mejores somos alumnos del turno de mañana… nos fuimos de cañas, y a cenar a un mexicano y a beber mojitos en la latina y a quitarnos el picor de niki. Pero las historias de resacas y despellejes varios deberán quedar para otro día xD

Está sucediendo.

Suena: Feo fuerte y formal, de Loquillo y los trogloditas, again.

Cita del día: ¿por qué tiene que ser así?

Pensamiento inconsistente: ojalá me hubiera equivocado, ojalá estuviera en un error, pero me conozco lo suficiente para saber que no era así.

No. No estoy bien.

Ha sido un año muy duro con un resultado bastante mediocre y para nada acorde a lo que he trabajado. He soportado tanto estrés que me parecía raro no notar síntomas de cansancio, nervios o lo que fuera. Llevaba días diciendo que iba a caer enferma cuando pasara la tormenta. Y está sucediendo. Sólo duermo bien cuando estoy agotada y mi cuerpo no puede hacer otra cosa, tengo dolores de cabeza, me dan tembleques y para colmo por momentos no puedo contener las lágrimas. Son más de las cuatro de la tarde y no sólo no he comido, sino que ni siquiera tengo ganas de comer. He hecho limpieza, y desposesión, una docena de bragas y un montón de ejecutivos con las punteras teñidas o carreras a la basura, y varias camisetas y chaquetas de invierno a la maleta, que necesitaba sitio en los cajones.

Soy una mujer bastante independiente, no diré individualista, porque no llego a esos extremos, pero sí independiente. No me gusta que la gente esté constantemente preocupada por mí, y a veces soy jodidamente arisca cuando alguien me agobia con sus atenciones. Pero tengo momentos en los que necesito sentirme querida y protegida. Y llega un momento en el que necesitas que alguien un poco más allá se preocupe y te acaricie el pelo mientras te promete que todo pasará y que nunca ninguna tormenta no escampó. Pero no hay ese alguien. Y esta tormenta acaba de empezar.

Al fin soy consciente del desastre, ya me he parado a pensarlo y aceptarlo, he interiorizado los resultados del año y no me he dejado vencer mucho por el desánimo. Sé que tengo que ser fuerte, que sólo es un mínimo retraso de dos o tres meses sobre el plan inicial, y que ahora tengo una ventaja competitiva más, no sólo el máster, sino la posición alcanzada en el mismo. La entrega de diplomas la hace el colegio de abogados, así que supongo que eso me abrirá alguna puertecilla, por pequeña que sea, para encontrar un hueco en el mercado laboral. Pero eso tampoco me alivia ni me consuela ni me anima. Sólo puedo ver el retraso.

Sé que debería hacer caso a una mujer sabia e inteligente que siempre me tranquiliza aunque sólo me diga dos palabras, y concederme 24 horas para llorar. Pero ahora mismo no puedo hacerlo, porque dentro de 26 horas tengo que estar perfectamente arreglada y dispuesta para recoger mi lote de libros y no me apetece hacerlo con los ojos hinchados y rojos. Sé que hay cosas que podría y debería hacer, cosas que he reescrito tres veces y he borrado tres veces, que me harían sentir mejor, pero tal vez no sea el momento adecuado.

Todo esto se ve agravado por una cosa tan banal y estúpida que casi avergüenza. No me siento en mi hogar, no siento ésta como mi casa, ni la casa de mis padres es tan “mi casa” como antes. Joder, yo no soy nómada, no me gusta huir, ni cambiarme de ciudad o de casa cada vez que me acechan los problemas, me gusta tener mi espacio y reconocerlo como mío. Pero no es tan sencillo como puede parecer a primera vista. Necesito localizarme a mí misma y saber dónde está mi sitio.

Sin ir más lejos, este fin de semana me decía C. que no guardo nada para mí. Me regañaba por no guardar nada para mí. Y tiene razón. Tiene toda la jodida razón del mundo. Nunca guardo nada para mí, me doy al cien por cien y siempre acabo en el suelo hecha trocitos. En “mi” casa tampoco he guardado nada para mí, porque estoy de prestado. Ojo, me encanta el piso y me gusta el barrio, que sí siento un poquitito como mi barrio, pero lo cortés no quita lo valiente. ¿Quién puede curarse del estrés en un entorno adverso en el que tiene que salir a la calle para identificar algo como “suyo”? desde luego yo soy absolutamente incapaz.

Pero pasará. Sé que todo esto acabará pasando. Sólo espero que sea rápido.

Meme recopiado

Suena: Feo, fuerte y formal, de Loquillo y los Trogloditas

Cita del día: ¿y mi cabeza?

Pensamiento inconsistente: ¿Cuándo se me olvidó que ésto estaba programado para hoy? ¡El tiempo pasa volando!

He copiado a Bichejo el meme que copió a Isi, y me dispongo a hacerlo, estáis avisados.

1.- UNA MANÍA: siempre me pongo el calcetín, media, zapato, chancla incluso crema de pies primero en el pie derecho y luego en el izquierdo. He ido matando otras manías que tenía, pero ésta sobrevive contra viento y marea.

2.- UN PECADO CAPITAL: la lujuria, seguida de cerca por la pereza.

3.- MEJOR OLOR DEL MUNDO: el de la cocina de mi madre cuando está haciendo de las suyas.

4.- SI EL DINERO NO FUERA UN PROBLEMA: tendría varias casas, en Nueva York, Londres, Madrid, Barcelona, Florencia y seguro que algún otro sitio, y viajaría un montón, aunque seguiría trabajando, pero no por necesidad, sino por placer, y no para ganar dinero sino para ayudar a los demás.

5.- RECUERDOS DE LA INFANCIA: las siestas con mi hermano, los paseos con mi primo, el olor a rosas de la huerta, llevarme a mi gatita a dormir la siesta conmigo, mi bici Orbea que se mea.
6.- HABILIDADES COMO AMA DE CASA: Cocino bastante bien. Y ya.

7.- LO QUE MENOS TE GUSTA HACER EN CASA: Limpiar los baños y la cocina. Y planchar.

8.- NO HABILIDADES COMO AMA DE CASA: La plancha. La plancha y yo somos de planetas diferentes.

9.- UNA FRASE: “Que Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me guardaré yo”, mi hermano la decía bastante a menudo, y me jode reconocer que tenía razón.

10.- UN PASEO PARA EL ALMA: Una playa desierta al anochecer y con brisa fresquita, y eso que a mí no me gusta la playa. O un paseo por las afueras de MinPueblo, en verano, por la noche, mirando a las estrellas.
11.- UN PASEO PARA EL CUERPO: éste, pero sin metro.

12.- EL PERFUME QUE USAS: Mi favorito es Gucci Rush, pero el rojo, no el 2. También uso Dèlices de Cartier, Allure de Chanel, Baby doll de YSL, aguas de colonia fresquitas de The Body Shop y L’Eau Cheap and Chic. Soy muy infiel!

13.- PERFUME MASCULINO: Farenheit de Dior. En verano mejor L’Eau par Kenzo, más fresquita.

Si alguien quiere seguir el meme, suyo es ^^

Tiempo libre.

Suena: Embrujada, de Tino Casal

Cita del día: Nunca se sabe: quizás caiga una estrella (¿Conoces a Joe Black?)

Pensamiento inconsistente: quizás tenga demasiado tiempo libre, quizás actualice demasiado, quizás tenga catársis demasiado rápidas, pero es mi blog y me lo follo cuando quiero. He dicho.

Esta noche salgo. Ue! Se supone que debería estar feliz y dando saltos, pero no, señores, no estoy ni feliz ni dando saltos. Porque tengo otras preocupaciones que me lo impiden, y sí, lo sé, soy gilipollas por preocuparme. Anyway, pienso salir y pasarmelo de miedo. Salgo, como siempre, con MinAmigo, y además con una compañera del máster y una amiga suya a la que conocí de compras y me cayó estupendásticamente. Me alegra muchísimo que mi vida social vuelva a florecer después de un mes y pico de encierro absolutamente involuntario.

Vamos a ir a cenar pollo con cabrales y tostas riquérrimas. Además en ese sitio la sangria se deja beber, no es como la del Ribs de Abada, que sólo sirve para emborrachar ligeramente un rato y dejar dolor de cabeza acto seguido. Me gustaría llevarlas también a un sitio encantador que descubrimos MinAmigo y yo la semana pasada, un local nuevo en la calle Alcalá, que parecía que iba a ser carísimo, pero no, y además es genial y ponen velitas en las mesas y plantas alrededor de la terraza y casetillas blancas. O ir a la terraza de noseque hotel que me dijo MinAmigo y aún no hemos ido…

Es un poco jodienda, porque hay mil sitios que quiero conocer, pero no tener un tabajo remunerado merma bastante mis posibilidades. Luego hay otro montón de sitios a los que quiero ir con MinLío, cuando eso exista, claro, porque Madrid tiene rincones realmente maravillosos para ir en pareja, pero ¿qué haces cuando no hay pareja? Pues nada, puedes alquilar un puto o transformar el plan en “solo amigos”. Por otro lado, las cosas que mejor pinta parecen tener, al final acaban oliendo a mierda tanto como el resto, lo cual debería estar en mi lista de ascos, pero tampoco hay nada más que yo pueda hacer para solucionarlo.

Estaba pensando en cómo malgastar las mañanas de la primera quincena de julio, que va a ser lo más parecido a vacaciones que tenga este año, porque por las tardes tendré que ir a currar, y de repente me he acordado de que tengo que ir al gimnasio tres veces por semana para amortizar los pagos mensuales y esas cosas. Es un asco, porque ya sólo me quedan libres los martes y los jueves, pero por otro lado me gusta la idea, porque sabiendo que sólo tengo los martes y los jueves, tal vez no me quede en casa procrastinando y deje de levantarme a las doce de la mañana porque el calor me aplatana. Y me apetece ir al gimnasio. Es una sensación que desconocía, pero la verdad es que me apetece. Y también me apetece irme al retiro a pasear, si tuviera aquí la bici, hasta me gustaría irme al retiro a pasear en bici. Y a ver si me encuentro con el poli montado aquel… mmm…

Otro efecto secundario de la primavera que ha llegado un poco retardado es la revolución hormonal. Que yo soy muy contenida, y no tengo ningún problema en mirar y ya. Eso sí, cuando estoy con alguien del sexo opuesto que no es MinAmigo me corto mucho, porque me parece de una tremenda mala educación. Pero cuando voy caminando sola… eso es otro cantar ^^ así que creo que pasear un día por semana por el retiro es una buena idea, claro que hay que encontrar la hora, supongo que podría aprovechar la salida del trabajo, porque es un momento en el que ya ha pasado lo peor del bochornazo, y además así podría irme todos los días.

También tengo pendiente mi búsqueda de piso. No es que me urja, de hecho me da un poco de mala conciencia estar buscando ya, porque mi casera no vuelve hasta octubre, pero… sería fabuloso encontrar una habitación disponible y no demasiado cara por la zona de Lagasca, cerca del retiro, justo donde le dije a MinAmigo que me gustaría vivir la primera vez que me llevó. Esos preciosos edificios, y la iglesia de los jerónimos debajo, y el parque, y lo cerca que queda de todo, y… aish, ya estoy soñando despierta de nuevo.

Me siento un poco hipócrita, porque no paro de decir que me apetece hacer mil cosas, y en el tiempo que llevo en Madrid he aprovechado fatal mi tiempo libre, tengo muy cerca de casa los Jardines Sabatini y no he ido ni una vez, tengo un paseo precioso al lado de casa que sólo he caminado una vez, mientras hablaba por teléfono, tal vez por eso se me hizo tan corto. Y aún no he ido al prado, ni al reina sofía ni al thyssen. Debería ir antes de que se me caduque el carnet de estudiante y esas cosas, porque si no luego será mucho más caro entrar. Me apetece pasearme por la milla del arte y entrar en los museos y llorar de emoción delante de mis cuadros favoritos.

Tengo tantas ganas de hacer un millón de cosas y un déficit tan estúpido de energía gracias a este calor, que no sé cómo no he implosionado por la divergencia existente en mi cabeza. ¿Alguien se apunta a algún plan? (Y con esto no garantizo que vaya a llevarse a cabo tal plan, sólo manifiesto la intención de hacerlo, pero hay que contar con mi pereza intrínseca)

Libros que me han marcado (II)

Suena: Piensa en mi, de Luz Casal.

Pensamiento inconsistente: no es que tenga muchas más ganas, es que me aburro muchísimo más.

Anoche, hablando con Er-Murazor, recordé el cariño que tengo a un librito que es una joya, una pequeña joya que todo el mundo debería tener en la cabecera de su cama, para esos momentos en los que no sabe por dónde tirar. Yo ahora mismo no lo tengo a mano, pero es más que probable que salga a comprarmelo, aprovechando que estoy de vacaciones hasta finales de mes, porque lo he decidido y punto. La lista de hoy va a ser de tres libritos, y es todo optimismo, así que allá vamos.

En primer lugar, El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. ¿Quién no conoce este maravilloso libro?

Leí el principito en un momento difícil de mi vida. Desgraciadamente, la muy cabrona está llena de momentos difíciles, pero a su vez está llena de momentos de superación. Leer este cuento me ayudó bastante a animarme y a ver las cosas desde otra perspectiva. Desde entonces se ha convertido en mi libro de los principios.

Sólo lo he regalado una vez, que intuyo que no será la última, porque ahora mismo estoy pensando en volverlo a regalar, pero no me siento muy segura de esa decisión. Aquella vez acerté, acerté de lleno, él necesitaba un principio a pesar de que su vida seguía igual, pero su ánimo no. También pasaba un momento difícil. También se convirtió en un libro de un principio, de nuestro principio, uno que era tan blanco e inocente que me gustaría conservarlo aún. Pero en la vida hay cosas que no pueden ser, y al igual que el principito, nosotros también necesitamos conocer el mundo exterior algunas veces.

En segundo lugar, tenemos La historia interminable, de Michael Ende. Bastian me parece un personaje infinitamente tierno y completamente adorable. Las aventuras que corre para salvar Fantasía son encomiables, y la lección no debería despreciarse. Siempre se puede hacer algo, hasta la persona más insignificante del universo puede hacer algo que lo cambie definitivamente.

La historia interminable significó para mí un antes y un después en la literatura fantástica. Lo leí ya entrada en la veintena, en un momento de mi vida en el que no tenía ganas de leer, estaba apática total. Y un amigo del colegio mayor me lo prestó, me dijo “si éste libro no te quita la apatía, no sé qué puede sacártela” y efectivamente, A. tenía razón. El libro acabó con mi apatía, y tras ese llegaron un montón más. Pero siempre tendré un lugar reservado en mi memoria y en mi corazón para Bastian y Fujur.

En tercer lugar, uno de los libros más desconocidos de José Saramago: El cuento de la isla desconocida. Otro libro de perseverancia y superación personal. En esta precisa historia, un hombre va a pedirle algo a un rey. Y el rey se ríe de él. Pero él persevera. Se queda un montón de días esperando en las puertas a que el rey le de un barco para ir a conquistar la última isla desconocida del mundo.

La gente que lo ve en la puerta se ríe de él, pero él persevera, sin lugar para el desánimo ni para la duda, ni siquiera para la desesperación. Sólo quiere esperar el tiempo necesario para poder cumplir su sueño.

Quizás los libros de hoy parezcan un poco aleccionadores, pero en realidad me parecen fantásticas fábulas sobre la infinita potencialidad del ser humano, y el poco partido que le sacamos. Quizás debería empezar por aplicarme el cuento, yo también lo he pensado, pero dejadme disfrutar de las vacaciones antes :P

(También he leído varios de Paulo Coelho, pero esos sí son aleccionadores, precisamente por eso los he dejado pasar de largo)

Puntos suspensivos

Ahora mismo me siento un poco así.

No tengo ni idea de cuánto durará.

No sé si tendré ganas de actualizar.

No sé si tendré ganas de hablar.

No sé cómo voy a remontar.

Pero tengo que hacerlo.

Por suerte, tengo cerca desde hoy a MinAmigo, que me apoya y me mima cuando estoy jodida.

Lo cierto es que me siento de pena.

Y además tengo que salir pitando a Madrid a recoger mi premio.

El mundo está loco.

Y yo sólo pido bajarme un rato.

A veces los gritos de socorro son tan silenciosos como la muerte.

A veces tienen formas raras de ser expresados.

No quiero posponer más mi vida.

Volveré.

Supongo.